Calzado para bikepacking

GUÍA I MATERIAL

Calzado para bikepacking

CON LOS PIES EN LOS PEDALES (O NO)

ES MÁS QUE PROBABLE QUE CUALQUIER ZAPATILLA DE CICLISMO SIRVA PARA DISFRUTAR DE UNA ESCAPADA DE BIKEPACKING, PERO NO TODAS OFRECEN LAS MISMAS PRESTACIONES. HE AQUÍ ALGUNAS OBSERVACIONES Y REFLEXIONES DESPUÉS DE HABER RECORRIDO BASTANTES KILÓMETROS CON LOS PIES EN LOS PEDALES. Y TAMBIÉN FUERA DE ELLOS.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker

Existen muchos tipos de zapatillas de ciclismo –carretera, cross country, all mountain, enduro...– y cada cual tiene determinadas características –ligereza, rigidez de suela, polivalencia, confort, ventilación, impermeabilidad, aislamiento térmico, agarre al pisar…– que las hacen más adecuadas para una actividad concreta.

En el caso del bikepacking, no puede existir un calzado específico básicamente porque cada viaje y cada viajero son distintos de los demás. Por esta razón, a la hora de elegir el calzado ideal para una travesía de bikepacking, las preguntas que nosotros nos hacemos son las siguientes, aunque no necesariamente por este orden:

1º ¿El itinerario es mayoritariamente ciclable o hay que bajarse de la bici y empujar con cierta frecuencia?

2º ¿Qué climatología se espera en esa zona y esa época del año?

3º ¿Buscamos la máxima transferencia de energía al pedalear o el ritmo durante las etapas va a ser más relajado?

4º ¿Pretendemos pedalear de sol a sol –o incluso más allá, como en una carrera de ultradistancia– o vamos a alternar el pedaleo con visitas culturales?

5º ¿Integraremos en la travesía otras actividades, como senderismo, montañismo, vías ferratas, etc. que requieren un calzado específico que también podría servir para pedalear con pedales de plataforma?

Una vez tenemos claro el tipo de ruta y el espíritu del viaje, ya es más fácil elegir entre lo que existe en el mercado. En este reportaje, como de costumbre, analizamos los principales tipos de calzado que hemos utilizado durante los últimos años en múltiples salidas y que creemos que son apropiados para bikepacking.

LA ELECCIÓN DEL CALZADO PARA UNA AVENTURA A PEDALES NO ES ASUNTO BALADÍ. AL CONTRARIO. PUEDE DETERMINAR QUE EL VIAJE SEA UN ÉXITO O UN AUTÉNTICO TORMENTO.

CALZADO DE MOUNTAIN BIKE CON SUELA RÍGIDA

· Si buscamos eficiencia de pedaleo –a priori, mayor rigidez implica mayor aprovechamiento de la energía–, el calzado de mountain bike con suela rígida es ideal para travesías gravel –como la Grand Gravel Sobrarbe y pruebas de ultradistancia en mountain bike –tipo CAT700, Tuscany Trail, Badlands, etc.–.

· Si el itinerario contiene sectores no ciclables de cierta relevancia en los que hay que empujar e incluso cargar con la bici, es preferible elegir un calzado de tipo polivalente, que puede ser más o menos rígido, pero nos dará una pisada más estable.

· Aunque la suela sea rígida, es muy importante que las zapatillas nos resulten más que cómodas, se adapten a la forma de nuestro pie y dejen suficiente espacio para los dedos. Ya sea un viaje o una prueba de resistencia, pasaremos largos períodos pedaleando durante varios días seguidos. Es importantísimo haber entrenado con ellas para estar seguros de que no nos molestan ni presionan en ningún punto, ni siquiera después de muchas horas de pedaleo.

· Sobre el sistema de ajuste, las hay con cordones, con velcros, con cierres micrométricos y combinaciones de ambos. Para gustos, colores, pero a nosotros nos convencen más las que combinan velcro y micrométrico.

· La rigidez de la suela variará de un modelo a otro. Por norma, los modelos de mountain bike se diferencian de los de carretera en que flexan ligeramente en la parte delantera del pie, pero siempre más allá del punto de presión de la cala –así facilitan el apoyo y la tracción cuando hay que caminar–, por lo que esta flexión no debería afectar a la fuerza que ejercemos sobre el pedal.

· Si el recorrido es 100% asfaltado –tipo TransContinental o TransIbérica–, y dependiendo de nuestros objetivos, los pedales, zapatillas y calas de carretera son más ligeros –pues no tienen tacos en la suela– y ejercen menor presión en la planta del pie. Eso sí, caminar con calas de carretera no resulta fácil.

PEDALES AUTOMÁTICOS: ¿SÍ O NO?

Una de las primeras dudas que surgen al preparar la equipación para un viaje en bicicleta es la conveniencia de utilizar pedales automáticos. En nuestra opinión, si pedaleamos con ellos en nuestras rutas habituales y en el viaje vamos a pasar muchas horas sobre la bici, la respuesta está muy clara: sí, especialmente si el recorrido tiene desniveles importantes.

Sólo nos decantaríamos por los pedales de plataforma y el calzado sin calas en travesías en las que predominen los sectores no ciclables, en un viaje en el que alternaremos las etapas en bicicleta con excursiones a pie –así no tendríamos que cargar con doble calzado– o itinerarios de trazado más suave, como el Danubio, el Canal du Midi, etc.

POLIVALENTES CON SUELA SEMIRRÍGIDA

· Ya sea con calas o sin ellas, las zapatillas de ciclismo de suela semirrígida, también llamadas polivalentes, son ideales para viajar en bicicleta cuando el objetivo no es conseguir la máxima transferencia de energía de la pedalada, sino un equilibrio entre rendimiento y un mayor grado de confort a lo largo de todo el día.

· También son más adecuadas para itinerarios por caminos y sendas de montaña en los que tengamos que echar pie a tierra con mayor frecuencia o incluso caminar durante largos sectores –como en el Camino Natural de la Hoya de Huesca o Bikepacking por el Mascún, etc.–.
· Como contrapunto, hay que tener en cuenta que son más pesadas que las zapatillas rígidas del apartado anterior.

· A la hora de elegir entre un modelo y otro, es importante encontrar el punto ideal entre rigidez y confort. También conviene que la planta del pie quede protegida de la presión que ejercen el pedal y la cala. De entrada, puede que no lo notemos, pero después de muchas horas de pedaleo intenso, es muy posible que empiece a molestar. En ese caso, quizá necesitemos un calzado más rígido o, por qué no, aflojar el ritmo y hacer más pausas.

· Por otra parte, aunque sirvan para caminar, hay que tener en cuenta que no son el calzado más adecuado para caminar por montaña, especialmente con calas, que pueden hacernos resbalar en terreno rocoso. En general, el dibujo de la suela es similar al del calzado de senderismo light.

· Los modelos impermeables con Gore-Tex son muy prácticos en caso de lluvias breves o suaves, salpicaduras, etc. También abrigan más. Por contra, una vez mojadas requieren mayor tiempo de secado, algo que puede ser un inconveniente cuando estamos de viaje y tenemos que pedalear todos los días.

CALZADO DE ENDURO O ALL MOUNTAIN

· Si la ruta va a desarrollarse por sendas más agrestes, los modelos específicos de enduro o all mountain –como las Northwave Spider Plus 3 MTB que he usado el último año– son una opción a tener en cuenta también para una escapada overnight de puro mountain bike, como la de los ibones de Urdiceto & Plan o la del Tozal de Guara.

· Este tipo de zapatillas están pensadas para transmitir la energía en los pedales, proteger los pies de posibles golpes con rocas y ramas, y también caminar con seguridad en toda clase de terrenos.

· Para ello, la suela tiene un taqueado especial más agresivo pero muy duradero que proporciona un mayor agarre en terrenos rotos, resbaladizos o muy inclinados.

· Además tienen refuerzos extra en determinados puntos que dan mayor sujeción al pie, algo que se agradece cuando toca empujar o cargar con la bicicleta en zonas de alta montaña, por ejemplo.

· Aunque están más reforzadas, tienen un peso muy similar a las polivalentes.

CALZADO DE TREKKING

· Una travesía en bicicleta con pedales de plataforma no es mala idea si en el recorrido predominan los tramos a pie o queremos hacer alguna actividad paralela en la que necesitemos calzado específico –montañismo, vías ferratas, etc.– y no queremos ir cargados con dos pares de zapatos. Si podemos usar el mismo calzado en las dos actividades, ahorraremos peso y volumen en el equipaje.

· Para que el pedaleo sea más eficiente, es preferible usar calzado de senderismo o approach con la suela más bien rígida.

· Algunas botas altas pueden resultar incómodas al pedalear, especialmente en la zona del tobillo.

· Mucha atención a los cordones: si se enredan con la transmisión de la bici podemos sufrir un aparatoso accidente. Hay que atarlos bien y mantener los lazos siempre lejos de la cadena y los dientes del plato.

· Para que la experiencia sea del todo positiva, conviene invertir en unos pedales de plataforma de calidad. Algunas marcas ofrecen dos tallas distintas en función del tamaño de nuestro pie. Es importante que podamos apoyar bien el pie, que no sean muy pesados, tengan ejes de acero y cuenten con pines –regulables o no– para evitar que el pie resbale.

CALZADO DE CICLISMO DE INVIERNO

· Para minimizar el equipaje, siempre recomendamos elegir materiales que destaquen por su polivalencia. Sin embargo, en algunas ocasiones esta regla se rompe porque necesitamos que nuestro equipo cumpla a toda costa unos requisitos muy concretos. Un ejemplo muy claro es el calzado de ciclismo específico de invierno –o climas fríos–, que puede ser muy apropiado para determinadas travesías.

· Después de pasar frío en los pies en dos viajes por Islandia, en nuestra travesía más reciente por las Highlands islandesas decidí utilizar mis Northwave Celsius Artic con Gore-Tex. Lo hice porque caí en la cuenta de que en España, en los días buenos de invierno pedaleaba con estas zapatillas en temperaturas parecidas a las de los días malos del verano islandés. El resultado fue más que satisfactorio. Con ellas mantuve los pies calientes y secos durante todo el viaje.

· Como contrapartida, este tipo de calzado es más pesado.

· Evidentemente, sólo hay que elegir un calzado de este tipo si nos gusta pedalear con automáticos y el tipo de terreno es parecido al que describíamos en el primer apartado. Es decir, si vamos a andar poco y queremos tener una buena transferencia de energía en los pedales.

· Además, la equipación para días de lluvia intensa debe completarse con un buen pantalón impermeable y una buena chaqueta de lluvia. Si no, el agua acabará entrando a través de las piernas y los calcetines. Si estos zapatos se empapan por dentro, tardan bastante en secarse.

· Por último, hay que tener en cuenta que aunque su coste es considerable, son una buena inversión, pues duran mucho tiempo. Las mías tienen ya 6 años.

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