Selva de Oza – Valle de Hecho

TREKKING I SELVA DE OZA - VALLE DE HECHO

Ibón d'Acherito / Castillo d'Acher (2.384 m) / Rincón d'Alano

CASTILLOS Y PRINCESAS

EN LO MÁS ALTO DEL VALLE DE HECHO, EL RÍO ARAGÓN SUBORDÁN HA LABRADO EN LA ROCA UNA GARGANTA DE NOMBRE APOCALÍPTICO. AL OTRO LADO DE LA BOCA DEL INFIERNO, LA SELVA DE OZA ES, EN REALIDAD, UN FRONDOSO Y TRANQUILO PARAÍSO RODEADO DE PRADOS, BOSQUES Y FLORES. UN MUNDO CASI IRREAL CULMINADO POR INALCANZABLES CORONAS DE ROCA CALIZA.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker

Crómlechs, menhires, dólmenes… Las gentes del Neolítico dejaron en el Valle de Guarrinza y la Selva de Oza una sorprendente estela de monumentos funerarios. Puede que este vergel aislado por las montañas –y por las nieves perpetuas de aquellos fríos tiempos– fuese para ellos una especie de santuario inaccesible, el lugar perfecto para el descanso eterno.

Hoy, la cabecera del río Aragón Subordán forma parte de los vastos dominios del Parque Natural de los Valles Occidentales, hogar de diversos ejemplares de oso pardo, entre otras muchas especies, que cohabitan con las vacas, ovejas, caballos y mastines de los ganaderos locales. Si oís explosiones, calma. Probablemente sean los petardos que emplean los pastores para alejar a los plantígrados de los rebaños.

DENTRO DE LA FORTALEZA APARECE UN SINCLINAL COLGADO DE LIBRO; LOS RESTOS DE UN ANTIGUO VALLE AISLADO POR LA EROSIÓN DE LAS MONTAÑAS DE SU ALREDEDOR.

IBÓN D'ACHERITO

11 KM / 665 M+ / 3'5 h >> TRACK PARA GPS

Aunque ver un oso en la naturaleza debe de ser una experiencia única, nosotros hemos venido hasta aquí con otras intenciones. Ya hemos surcado este valle en otras ocasiones –durante nuestra Transpirenaica a pie y también en las prospecciones del libro España en e-bike. 88 excursiones cicloturistas inolvidables–, pero siempre nos hemos quedado con ganas de ir más allá del camino que serpentea a orillas del río, enfilar las praderas herbosas y trepar a alguna de las vistosas coronas de roca que se perfilan contra el cielo.

Para el primer día, sin embargo, preferimos tomarlo con calma y hacer una salida corta. Acabamos de llegar y se acerca el mediodía, así que metemos el picnic en la mochila e iniciamos una de las excursiones más populares del valle –con el permiso de Aguas Tuertas–, que consiste en subir al espectacular Ibón d'Acherito.

La ruta está perfectamente marcada. Empieza en la zona de picnic que hay en el acceso en coche al antiguo Refugio Militar de la Mina, unos 2 km al norte del Camping Selva de Oza. Tras cruzar una cancela para el ganado, la senda pasa entre los Dólmenes del Arroyo y empieza a subir por el Barranco de las Foyas.

Al cabo de una hora, se desvía hacia la izquierda. Rodeando la Solana de Buxe a media ladera, sube más suave durante otra media hora, hasta alcanzar el ibón. A 1.870 metros de altitud, el lago luce enorme, azul intenso, protegido por un fastuoso circo glaciar. En su orilla, varios grupos de excursionistas descansan y almuerzan. Sobre sus aguas, bandadas de aviones hacen lo propio, pero mostrando más destreza por la acrobacia.

La vuelta, una siesta más tarde, la hacemos por el mismo camino. Mañana será el gran día.

CASTILLO D'ACHER (2.384 M)

15 KM / 1.265 M+ / 7 h >> TRACK PARA GPS

Seas geólogo o mero admirador de las montañas, el Castillo d'Acher (2.384 m) es, muy probablemente, una de las más hermosas y singulares del Pirineo. Enclavada en lo más alto de un valle dominado por magníficos hayedos y abetales, verdes praderas y una faja de roca rojiza que contrasta con la caliza de la cumbre y el azul del cielo, esta imponente fortaleza rocosa guarda su secreto más sorprendente entre sus verticales murallones; lo que vendría a ser el patio de armas. Para disfrutar del espectáculo, por tanto, es indispensable subir.

Aunque no es un tresmil, la excursión es larga. Unas 7 horas entre la subida, la bajada, las pausas para descansar y los lapsos de incontrolable deslumbramiento.

Nuestra ruta comienza en la puerta del Camping Selva de Oza, a 1.112 metros de altitud. Un poco más abajo, un bucólico sendero señalizado y visiblemente pisado nos guía monte arriba a través del sombrío bosque. A medida que nos alejamos, la senda se torna rojiza, se empina y retuerce cada vez más.

PANORAMAS DESLUMBRANTES

Al salir del bosque, una huella bien definida labra la inmensa pradera. A la derecha, sobre una vaguada, asoma el pequeño Refugio del Castillo d'Acher. Lo custodia una manada de yeguas y potrillos.

Avanzamos a los pies de unas formaciones rocosas de un rojo intenso. A nuestra espalda, al otro lado del valle, se eleva la Sierra d’Alano. En frente, otra muralla cautiva nuestra mirada: las Rallas de Costatiza. A la izquierda, sobre nuestras cabezas, se alza el Castillo d'Acher, que parece inconquistable.

Los hitos nos llevan hasta un monolito que nos ofrece unos últimos minutos de sombra. Aprovechamos para almorzar y beber.

Tras el breve asedio, afrontamos con calma la pedregosa pendiente. En el canchal hay más de una senda que zigzaguea erráticamente hacia el pequeño paso que vulnera el baluarte. Desde el lomo del adarve, ya se ve la cima, en este caso eclipsada por el insólito secreto del Castillo d'Acher: un sinclinal colgado de libro; los restos de un antiguo valle que ha quedado aislado por la erosión de las montañas de su alrededor.

UN FOSO DENTRO DEL CASTILLO

Las marmotas, siempre vigilantes, dan la señal de alarma: "¡¡¡Intrusos, intrusos!!!". El resto de la fortaleza está desierto. No hay rastro de nieve. Ni siquiera en la profunda grieta que corta en dos el valle elevado, como si de un foso se tratara.

A la cima norte se llega enseguida por una cómoda senda. El día es espléndido y nos regala un panorama que gira sin cesar alrededor de nuestras cabezas. Los tresmiles quedan lejos, pero en el horizonte destaca el inconfundible Midi d'Ossau, entre otras muchas cumbres.

El viento y la severa verticalidad de la muralla norte nos producen algún escalofrío. Es hora de regresar tranquilamente y por el mismo camino hacia la Selva de Oza.

RINCÓN D'ALANO

12 KM / 950 M+ / 6'5 h >> TRACK PARA GPS

El tercer día, piernas y cabeza despiertan remolonas, poco voraces de kilómetros y desnivel, así que buscamos una ruta menos exigente. La inspiración también se hace de rogar. Aparece de pronto, como siempre, con la humeante taza de té en una mano y el mapa en la otra.

Desde el mismo camping, entre vacas pacientes y alguna que otra boñiga, caminamos hasta el aparcamiento del Refugio Selva de Oza, donde nace el camino del Collado de Estriviella. De la antigua senda indicada en el mapa no queda rastro. Es lo que tienen las ediciones antiguas. Ahora, una pista de fuerte pendiente y con tendencia a la rectitud cruza el sombrío bosque, en el que conviven hayas y abetos centenarios.

Cuando el terreno se vuelve pared, la pista muere. Una trocha retorcida y pedregosa nos eleva junto a la sonora cascada del barranco. Una vieja cuerda entre dos árboles parece decir: "Asomarse es peligroso".

Nada más superar el resalte lapiaz, se abre ante nosotros un amplio valle colgado de origen glaciar, cubierto de pastizales y delimitado por verticales murallas de caliza grisácea. Al fondo, el Rincón d'Alano, también llamado Rincón d'Estriviella, sella el corredor. La belleza del lugar, el sol y el agua del arroyo invitan a parar a almorzar pronto.

UNA JORNADA RELAJADA

Tras un rato de relax, reanudamos la marcha. Poco más allá, nos desviamos de la senda principal, que se dirige hacia el Collado d'Estriviella, y viramos a la izquierda, por la ruta que sube a Peña Forca. Desde la nueva perspectiva, los paredones que nos rodean muestran un extraño y ondulado relieve.

Ganado el hombro, toca virar hacia el este y avanzar campo través, hasta un pequeño collado donde la alfombra de hierba desaparece. El valle que se abre bajo nuestros pies es salvaje. Extensos canchales dominan el paisaje. Grandes bloques de piedra yacen desparramados al final de la pendiente. Nuestras pupilas buscan atisbos de senda. De huella. De hitos. Nada.

Comprobamos que estamos en el lugar correcto con el mapa Alpina del GPS. "Sí. Es aquí. Empieza la aventura".

Desde el collado, a los pies de los erosionados paredones de los Puntales de Lenito, descendemos con cuidado por una especie de cuña rocosa. Abajo se oye un rebaño de ovejas. Dos mastines nos escoltan hasta la salida.

Seguimos montaña abajo, improvisando entre el cauce del barranco, que está completamente seco, y la resbaladiza ladera herbosa de la izquierda.

Al llegar al Refugio de Aguas, comprobamos que sólo quedan los cimientos, trozos de un somier y lo que seguramente fue un colchón. Los aludes lo han borrado del mapa –bueno, del mapa habrán de borrarlo los topógrafos–. A partir de este punto, ya en el bosque, una senda baja en picado hasta la carretera. Cruzamos el río por el puente metálico d'Ysil, que durante siglos fue de madera. En la otra orilla, una senda aprovecha el trazado del antiguo camino a Oza para encaramarse por el hayedo, entre musgos y raíces, bajando media hora después hasta las inmediaciones del camping.

GUÍA PRÁCTICA

ÉPOCA IDEAL El otoño es, sin duda alguna, la mejor estación para disfrutar de la variedad cromática de los bosques caducos de la Selva de Oza.

ORIENTACIÓN Nosotros hemos utilizado el mapa Valles de Ansó y Echo. Parque Natural Valles Occidentales, escala 1:25.000, de la Editorial Alpina. Es recomendable utilizar la edición más reciente, de 2021-2022.

AGUA Las excursiones no son demasiado largas, así que podemos cargar agua suficiente para todo el trayecto desde la fuente del camping. Por si acaso, nosotros llevamos siempre un softflask con filtro purificador LifeStraw Flex.

DORMIR La acampada libre y la pernocta en vehículo dentro parque natural está expresamente prohibida. Nosotros nos alojamos en el Camping Selva de Oza. En septiembre nos pareció un lugar muy tranquilo y agradable, perfecto como punto de inicio de dos de las excursiones que planteamos y a sólo 2 km de la otra.

EN BICICLETA Para los aficionados al mountain bike, el Centro BTT Los Valles On Bike plantea diversos itinerarios señalizados. La ruta número 28 de nuestro libro España en e-bike recorre este valle desde Hecho hasta Aguas Tuertas, rodando por pistas sin dificultad y atravesando el espectacular desfiladero de la Boca del Infierno.

→ OTRAS RUTAS A PIE Un completo e inspirador catálogo de rutas de distintos niveles y duración por el Valle de Hecho, gentileza del Ayuntamiento de Hecho.

CÓMO LLEGAR El Camping Selva de Oza se encuentra a 13 km del pueblo de Hecho, en la comarca de la Jacetania, Huesca.

ENCANTARÁN… A excursionistas en buena forma que disfrutan caminando por paisajes variados, entre bosques, prados y moles rocosas.

CONTRAINDICADAS PARA… Visitantes del parque natural que se conforman con dar un paseo alrededor de la zona de picnic.

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