TREKKING I BAÑOS DE PANTICOSA - VALLE DE TENA
Ibones deros Arnales y de Coanga desde el Balneario de Panticosa
MONTAÑISMO A CUATRO PATAS
CADA DÍA EXISTEN EN ESPAÑA MÁS ALOJAMIENTOS QUE ADMITEN MASCOTAS. PARA CELEBRARLO, Y HUYENDO DE LA CANÍCULA ESTIVAL, VIAJAMOS HASTA BAÑOS DE PANTICOSA PARA PASAR UNOS DÍAS HACIENDO LO QUE MÁS LE GUSTA A NUESTRA QUERIDÍSIMA CHINCHETA: CAMINAR POR LA MONTAÑA, DESCUBRIR NUEVOS IBONES Y, SOBRE TODO, DORMIR LA SIESTA A LA FRESCA.
Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker
No es la primera vez –ni seguramente sea la última– que venimos a caminar por el espectacular entorno de Baños de Panticosa. En ocasiones anteriores ya subimos hasta los Ibones Azules y ascendimos al Garmo Negro (3.065 m). También dibujamos una larga ruta hasta los lagos de Bramatuero, Labaza y Serrato que nos sumergió un día entero en este fascinante y laberíntico universo de agua y granito.
Esta vez, hemos apostado por reducir el radio de acción y visitar los Ibones deros Arnales y de Coanga, no tan conocidos, pero igual de hermosos y menos apartados de la civilización, a los que se llega por sendas más solitarias y menos pisadas.
AL SALVAR EL ÚLTIMO ESCARPE, APARECEN LOS IBONES DEROS ARNALES, CON SUS AGUAS TURQUESAS, RODEADOS DE RODODENDROS, GRANDES REPISAS DE ROCA Y NEVEROS MENGUANTES.
IBONES DEROS ARNALES
9 KM / 700 M+ / 5 h >> TRACK PARA GPS
La ruta a los Ibones deros Arnales empieza en la fuente que mana junto a la tienda de souvenirs del balneario. Un letrero advierte: "agua no tratada". Como siempre, llenamos la cantimplora y miramos hacia lo alto. Iluminada por el primer sol, aparece la imponente silueta del Argualas, el Garmo Negro, la Aguja de Pondiellos... Estamos a 1.640 metros sobre el nivel del mar. Todas esas cumbres superan los tres mil.
La primera parada es en el templete de la Fuente de la Laguna. Pegado a la pared de roca, el viejo edificio, que data de la época clásica del balneario, queda camuflado por la arboleda. El agua, con propiedades purgantes, brota directamente de una oscura grieta.
A partir de aquí, la pendiente se dispara. De fondo, brama el agua que rebota por el barranco de Argualas formando diversas cascadas. Cuando salimos del bosque, el sol ya calienta. Un arroyo corre junto al sendero. A su vera crecen cientos de orquídeas.
Atentos al mapa y las señales, en la Mallada Alta, a 2.160 metros de altitud, dejamos el camino del Garmo y empezamos a flanquear hacia la derecha, por una huella más abrupta que atraviesa varios caos de rocas. Al salvar el último escarpe, aparecen los Ibones deros Arnales, con sus aguas turquesas, rodeados de rododendros, grandes repisas de roca y neveros menguantes. Una brisa agradable riza la superficie y refresca el ambiente. Es hora de almorzar tranquilamente.
El camino de vuelta nos lleva en dirección a Bachimaña, por una senda entretenida, poco pisada pero bien surtida de hitos y muy panorámica. Al fondo, por debajo de nuestros pies, los embalses, sus presas y el refugio parecen una maqueta rodeada de gigantes de roca.
Al conectar con el GR-11, giramos a la derecha y empezamos a cruzarnos con más excursionistas que suben desde el balneario por la popular ruta de los Ibones Azules. Al final del empinado zigzag de la Cuesta del Fraile, la ruta se adentra en el cañón del río Caldarés. El sendero se estrecha y nos regala bonitos rincones, pozas y cascadas, además de algunos pasos equipados con cables pasamanos.
RELAX ENTRE MONTAÑAS
El segundo día, la previsión meteorológica advierte de posibilidad de tormentas hacia las 12. Por la tarde hemos reservado hora en las termas del balneario, así que decidimos tomarlo con calma y dedicar la jornada a hacer el perro.
Después de desayunar en el buffet, damos un relajante paseo alrededor del Ibón de los Baños. Nos sentamos en su orilla a leer. Nada hace pensar que vaya a llover.
En la senda que circunvala el lago conocemos a una pareja de aficionados a las mariposas que nos da una fantástica lección sobre estos seres diminutos, aparentemente frágiles, pero capaces de volar miles de kilómetros con tal de reproducirse y seguir mariposeando de flor en flor, poblando la Tierra y llenándola de color. En un solo metro cuadrado de cardos (Eryngium bourgatii) pululan una luminosa apolo (Parnassius apollo), una coqueta gitanilla (Zygaena loti), una peluda Vanesa de los cardos (Vanessa cardui), la mariposa migrante, capaz de cruzar el Sáhara dos veces en un solo año...
De vuelta, nos acercamos hasta la parte antigua del balneario, donde se están restaurando algunos edificios históricos. En primera línea se encuentra Casa Belío, una de aquellas posadas históricas, de tejado de pizarra, paredes encaladas y contraventanas pintadas de verde, en las que los viajeros de antaño paraban a recuperar fuerzas.
EXPERIENCIA TERMAL
Siempre me ha gustado el abrazo del agua. Fría, caliente, dulce, salada... Flotar, hacer la medusa, el plancton, el cocoon. En silencio, con la cara bajo el agua y la mente perdida en el fondo borroso. O mirando al cielo, mecido por el tranquilizante balanceo del agua inundándote los oídos. Respirar hondo y pausado, dejando que el corazón ralentice, poco a poco, su solemne compás.
Las Termas de Tiberio del Balneario de Panticosa ocupan un moderno edificio de vidrio y hormigón diseñado por los arquitectos Belén Moneo y Jeff Brock. De todas las instalaciones, sin duda, la más eclipsante es la piscina de la tranquilidad, con su planta ovalada, sus muros curvos y grises, y su abertura cenital con forma de gota. Por caprichos del destino, la tormenta prevista para mediodía se desencadenó a media tarde, justo cuando me disponía a renacer. Me temo que sí: habrá que volver.
IBÓN DE COANGA
12 KM / 850 M+ / 6 h >> TRACK PARA GPS
La previsión para el día siguiente es de cielos totalmente despejados. A las 7 AM recogemos el pícnic del desayuno en la recepción del hotel y empezamos a subir por el GR-11, en dirección al Ibón de Brazato. Media hora después, el bosque de pinos ha quedado atrás y nos desviamos por una senda menos pisada, señalizada con puntos de pintura roja, que enseguida inicia un nuevo y exigente zigzag.
Al rato aparece otro cruce de senderos: examinamos el mapa y tomamos el que va a la izquierda, sobre la tubería de un acueducto. Este sector merece prudencia: en algunos puntos ofrece una cierta exposición, hay dos túneles que obligan a agacharse (el primero requiere linterna) y existe un manifiesto riesgo de caída de piedras. Como contrapartida, las vistas de los Argualas, Garmo Negro, Pondiellos y Algas son impresionantes.
Después de un kilómetro de tubería, la senda se desvía y sube hacia la derecha. En un alto despejado y alejado de la pared, pero aún a la sombra que nos brinda el Cerro Gascón, paramos a desayunar.
El resto del itinerario caracolea asomado al valle, pero sin grandes dificultades, aunque el firme es entretenido. Hay que atravesar caos de rocas, buscar la tímida huella, hacer algún campo través... Una vez en el Ibón de Coanga, la panorámica es inmensa.
A 2.297 metros de altitud, el agua refleja el paisaje como un espejo y miles de renacuajos chapotean sobre un fondo de blanco sablón. Descansamos un buen rato en su orilla oriental, entre dos pequeños neveros. Después de almorzar, le damos la vuelta y regresamos por el mismo camino hasta el cruce del km 8'7, donde tomamos el sendero indicado en una roca como "BAL" (de balneario).
El resto del descenso es ameno, retorcido, pedregoso y solitario. Sólo nos cruzamos con las voces de una cordada de escaladores que trepan por la granítica Pared de la Tubería. Unos metros más abajo, pasamos junto a la Balsa Lumiacha y continuamos bajando por el Camino de los Machos hasta el puente sobre el río Caldarés. Nos cruzamos con una familia que pasea sin mochilas. Ya estamos cerca del balneario.
GUÍA PRÁCTICA
→ ÉPOCA IDEAL Final de primavera y principio de verano.
→ ORIENTACIÓN Nosotros hemos utilizado el mapa Valle de Tena. Panticosa - Partacua - Sallent, escala 1:25.000, de la Editorial Alpina. Para mayor comodidad es recomendable seguir los tracks de GPS de nuestro canal de Wikiloc: Ibones deros Arnales e Ibón de Coanga.
→ TERRENO Ambas rutas se desarrollan por senderos de montaña con fuertes desniveles, zonas abruptas y pedregosas, algunos caos de roca, etc.
→ CALZADO Es absolutamente necesario utilizar calzado de montaña. En esta ocasión utilizamos las Bestard Crosswave y Bestard Nova Lady, siendo éstas las más adecuadas para este tipo de terreno.
→ ABRIGO Cualquier actividad de montaña requiere ser previsor y en la mochila nunca pueden faltar las prendas de abrigo necesarias para eventuales emergencias o cambios de tiempo, manta térmica y demás equipo de seguridad.
→ AGUA Podemos llenar las cantimploras en la fuente pública junto a la tienda de souvenirs del balneario. El resto del día es fácil encontrar arroyos e ibones. Nosotros filtramos el agua con un softflask con filtro purificador LifeStraw Flex.
→ ALOJAMIENTO En esta ocasión dormimos en el Hotel Continental del Balneario de Panticosa, que es pet friendly. Admiten mascotas de todos los tamaños –excepto las consideradas PPP–, con una serie de condiciones.
→ CÓMO LLEGAR Las rutas comienzan y acaban en el Balneario de Panticosa, a 1.640 metros de altitud, en el Valle de Tena, dentro de la comarca oscense del Alto Gállego.
→ ENCANTARÁN… A excursionistas en buena forma con ganas de descubrir ibones poco visitados del entorno de Baños de Panticosa.
→ CONTRAINDICADAS PARA… Partidarios de ir siempre por los caminos más pisados.

























