Surly Midnight Special

TEST & REVIEW I 2.000 km con...

SURLY MIDNIGHT SPECIAL

FOREVER FRIENDS

¿BIKER? ¿ROADIE? ¿CICLOTURISTA? ¿BIKEPACKER?... EXISTEN MÚLTIPLES ETIQUETAS PARA CATALOGAR A LOS CICLISTAS Y A SUS BICICLETAS, PERO ¿QUÉ OCURRE CUANDO NUESTRA MANERA DE VIVIR EL CICLISMO VA MÁS ALLÁ DE LAS CLASIFICIACIONES? TRAS MÁS DE 2.000 KM CON LA SURLY MIDNIGHT SPECIAL, PODEMOS AFIRMAR QUE ES UNA BICI DE ESPÍRITU INCLASIFICABLE Y ALMA TRANSFORMISTA. UNA VERSIÓN MODERNIZADA DE LA BICI QUE HABÍAS DESEADO DESDE QUE EMPEZASTE A SOÑAR CON ESCAPAR DE VIAJE Y RECORRER MUNDO.

Texto: Amelia Herrero Becker / Fotos: Sergio Fernández Tolosa

Hacía años que fantaseaba con la idea de tener una bici de carretera, y eso que siempre me he considerado una devota del mountain bike. A menudo, cuando en rutas o viajes hacíamos sectores de asfalto por idílicas carreterillas solitarias, pensaba: “por este tipo de carreteras sí que me gustaría rodar; rodar por el simple placer de rodar”.

Como me hacía ilusión probar la carretera y se presentó la ocasión perfecta, nos apuntamos a la Cadí Challenge, una marcha cicloturista de fin de semana con un potente trazado repleto de puertos de montaña. Para la cita, alquilé una bici de acero de Ride Barcelona, que nada más verla me puso los dientes largos. Desde el principio, me sentí ligera, ágil y rápida; y me encantó la sensación de subir y bajar puertos, de fluir sobre el asfalto. Mi estreno carretero no pudo ser mejor.

Tras aquella experiencia, lo tuve claro: quería una bici de carretera. Pero no quería una bicicleta al uso: aerodinámica, superligera, de carbono y con ruedas muy finas. No. Quería algo diferente. Quería una nueva compañera de aventuras por asfalto para muchos años. Una bici polivalente, cómoda, sólida, que no se amedrentase ante nada y, por supuesto, de acero. Una versión “roadie” de mi querida Surly Ogre.

LA MIDNIGHT SPECIAL ES UNA BICICLETA CON GEOMETRÍA DE CARRETERA, PERO SU INGENIOSO DISEÑO, CUIDADO HASTA EL MÁS MÍNIMO DETALLE, LA CONVIERTE EN UNA AUTÉNTICA TODO TERRENO.

AMOR A PRIMERA VISTA

Pasaron los meses y la cosa se alargó. Corrían rumores de que Surly estaba preparando una nueva versión de la emblemática Pacer. “Lo bueno se hace esperar”, me consolaba. Y por fin, los de Minnesota presentaron su nuevo modelo de asfalto: la Midnight Special, una bici que aúna todas las características que yo estaba buscando, una “all day road plus bike” pensada para rodar por todo tipo de pavimentos, sin excepciones. Una bicicleta ideada sobre todo para disfrutar de las carreteras que nos gustan a nosotros: las solitarias, las ajadas, las bacheadas, las hormigonadas y, por qué no, las no asfaltadas. Fue amor a primera vista.

En el catálogo, la Midnight Special se presenta como una bici de carretera cómoda y rápida, de líneas clásicas pero con frenos de disco, que brilla en firmes deteriorados y que ocasionalmente puede ir más allá del asfalto, aventurándose en territorio gravel. Sin duda alguna, su gran baza es que permite montar ruedas tanto de 700C como de 650B, lo que amplía aún más su versatilidad. De esta manera, el generoso paso de rueda admite neumáticos de hasta 42 mm con llantas de carretera y de hasta 60 mm –2.35”– con llantas de mountain bike de 27.5”. Es decir, la Midnight Special, dependiendo de qué ruedas montemos, puede considerarse como una bici #allroad, #gravel o #monstercross.

Además, lleva anclajes para instalar portaequipajes delantero y trasero, guardabarros y tres portabidones, por lo que también es una máquina perfecta para viajar #touring o para usar en nuestros desplazamientos diarios #commuter.

UNA BICICLETA IDEADA PARA DISFRUTAR DE CARRETERAS REVIRADAS, AJADAS, BACHEADAS... Y, POR QUÉ NO, PISTAS SIN ASFALTAR.

MONTAJE A LA CARTA

La Midnight Special era la elegida. Sólo faltaba decidir color, talla y montaje. Una vez más, en Espai Bici me asesoraron, guiaron y ayudaron a escoger todos los componentes para crear la bici perfecta para mi.

“Quiero que mi bici pueda ir por pistas sin problema, como las strade bianche de l’Eroica”, “y desarrollos de mountain bike, para que cuando me tope con un muro, o si voy cargada en un puerto duro, poder subirlo sin bajarme”, “y ruedas de 700”, “y unas llantas polivalentes que me permitan montar neumáticos finos o anchos”, “y manillar de gravel”, “y frenos de disco hidráulicos”, “y quiero llevar cámaras, nada de tubeless”, “y pedales SPD”, “y una cinta de manillar original”.

Mis deseos son órdenes para David, que asiente con la cabeza y toma nota de todo. A los pocos días, me presenta una propuesta de la que no cambio nada. Bueno, a decir verdad, sí: la cinta de manillar y los portabidones, los elijo yo.

UNA PROPOSICIÓN INDECENTE

En una bicicleta montada a la carta, lo fundamental además del cuadro y la horquilla es la elección del grupo, las ruedas y el manillar. Las cubiertas, la potencia, la tija, el sillín y otros componentes también importan, pero siempre será más fácil cambiarlos o adaptarlos a posteriori.

Para el grupo, David sugirió montar el nuevo Shimano GRX. Creado específicamente para bicicletas de gravel, tiene un rango de marchas más amplio que permite rodar rápido y con seguridad tanto por carretera como por superficies de tierra o grava. Escogimos el modelo de 11 velocidades, con doble plato 46/30, cassette de piñones de mountain bike 11/42 y frenos de disco hidráulicos. Esta combinación de elementos nos aseguraba que iría cómoda en subidas, y en llanos o bajadas también podría rodar y mover desarrollo suficiente para no quedarme atrás, tanto por carreteras como por pistas.

Las ruedas son obra de Brave Wheels y están montadas a mano en Barcelona. Una combinación específica de llanta, buje y radios escogida a medida de mis necesidades, con el cuidado control del radiado, centrado, bote y tensión de los radios que requiere esta configuración de componentes. Un cóctel de llantas DT Swiss R 500, con un ancho interno de 22 mm, que admiten montar neumáticos de 28 a 47 mm con comodidad, bujes Bitex BX106 y radios Sapim Race –32 en cada rueda–.

En la elección de las cubiertas nos dejamos tentar por unas WTB Exposure 34 700c TCS con el lateral de color marrón, muy de moda ahora –en el catálogo actual han cambiado de nombre y son las Byway 34 700c TCS–, con una banda de rodadura lisa en su parte central y puntas de diamante y tacos en las bandas laterales, que las hacen muy polivalentes para rutas de asfalto y pistas rápidas de tierra.

El manillar es un modelo de gravel: el Discover Medium Flare de PRO, con una inclinación de la curva de 12º que lo hace más estable y preciso de dirección en tramos técnicos.

En el plano estético, como el frameset es de color blanco nacarado, pensamos combinarlo con negro. Ya se sabe, blanco y negro es un clásico que nunca falla. Así que llantas, radios, bujes, tija, sillín, potencia, manillar y grupo son de color negro sólido. Algunos accesorios resaltan en color inox, como los portabidones King Cage Iris o mi querido timbre Spurcycle. El toque flamenco lo aporta la cinta de manillar de lunares.

QUIERO QUE MI BICI PUEDA IR POR PISTAS SIN PROBLEMA... Y DESARROLLOS DE MOUNTAIN BIKE... Y RUEDAS DE 700... Y MANILLAR DE GRAVEL...

PRIMERA TOMA DE CONTACTO

Y llegó el gran día. Nuestra primera salida fue una escapada rápida de apenas 20 km por carreterillas serpenteantes y estrechas, el escenario idóneo para el carácter all road de la Midnight Special.

Nada más empezar a pedalear, me transmite muy buenas sensaciones: súper cómoda y ágil, invita a rodar con alegría y al mismo tiempo confiere seguridad y estabilidad. Los frenos responden. Me gusta su tacto, su precisión. Y enseguida compruebo que la elección de desarrollos es la acertada: tengo margen suficiente para encarar pendientes fuertes –y muy fuertes– y en llano o bajada dispongo de piñones para ir a bloque todo lo que mis piernas aguanten. ¡Bingo!

ESTRENO BIKEPACKER POR TODO LO ALTO

Con los ánimos por las nubes y la felicidad propia del día en que se estrena bicicleta, esa misma tarde decidimos comprobar cómo se defiende la Midnight Special en pistas de tierra. Y qué mejor estreno que la famosa Pista de las Cutas de Ordesa. Así que cogemos las bolsas de bikepacking, los bártulos necesarios para hacer un vivac y nos desplazamos hasta el pequeño pueblo de Nerín.

La ascensión es larga, pero me siento totalmente acoplada a la bici. Aunque resulte un tanto extraño, es como si ya hubiese hecho con ella cientos y cientos de kilómetros. Como si ya hubiésemos vivido juntas un montón de aventuras.

La pista se encuentra en muy buen estado y no tiene fuertes pendientes, pero hay algo de grava. Me pregunto qué tal iré en la bajada.

Cuando llega el momento, tras disfrutar de la travesía y sus magníficos miradores, encaro el descenso con prudencia, pero tras varias curvas compruebo que los neumáticos responden y el aplomo y el carácter noble de la bici me ayudan a soltarme y disfrutar de la inercia hasta llegar a Nerín.

AÑO CERO, ERA MS

Desde aquel día, el primero de una nueva era, mi Surly Midnight Special y yo nos hemos vuelto inseparables. No hizo falta un período de adaptación. Desde el principio me he sentido siempre muy cómoda, nunca un dolor. Parece hecha a medida.

Es ágil, divertida, exploradora, polifacética, noble… y muy bonita. Me encanta mi bici nueva.

Tras varios meses de excursiones y escapadas por carretera, pistas y algunos caminos, con frío y calor, con bolsas de bikepacking y sin ellas, estoy convencida de que he hecho la mejor elección. No he cambiado nada y tardaré mucho tiempo en hacerlo.

AUNQUE RESULTE UN TANTO EXTRAÑO, ES COMO SI YA HUBIESE HECHO CON ELLA CIENTOS Y CIENTOS DE KILÓMETROS. COMO SI YA HUBIÉSEMOS VIVIDO JUNTAS UN MONTÓN DE AVENTURAS.

ANÁLISIS Y CONCLUSIONES

√ La Midnight Special es perfecta para ciclistas que quieran una bicicleta de carretera diferente, poco convencional, muy versátil y divertida –pues permite montar ruedas gordas–, para itinerarios mixtos –combinando asfalto y pista– y que, además, se defiende bien por caminos en buen estado.
√ Es ideal para la práctica del bikepacking y el cicloturismo de alforjas, ya que admite portabultos delantero y trasero, lleva tres anclajes para portabidones y el cuadro y la horquilla son de acero.
√ También es una muy buena opción para desplazamientos cotidianos y commuting de medio y largo recorrido. Viene preparada para colocar guardabarros.
√ Como ya es habitual en la marca Surly, existe la opción de comprar sólo el conjunto de cuadro y horquilla de acero para completar el montaje de la bici según tus gustos y necesidades en tu tienda-taller de confianza.
√ Como todas las bicis de Surly, es una compañera para toda la vida. Además, si un día te cansas de las ruedas de carretera o si necesitas una bici más todoterreno, sólo hay que ponerle unas llantas 650B con neumáticos de mayor balón –hasta 2.35”– y se transforma en una monstercross. O mejor aún: si te haces dos juegos de ruedas, tienes dos bicis en una.
√ Si el peso es un factor determinante para ti, es importante tener en cuenta que Surly hace bicis robustas, polivalentes y duraderas, pero nunca se ha caracterizado por la ligereza de sus cuadros.

FICHA

Modelo: Surly Midnight Special.
Cuadro y horquilla: 4130 CroMoly.
Tallas: 40, 46, 50, 54, 56, 58, 60 y 64 cm (mi bici es una 50).
Color: Hot Mayonnaise (ojo, no imagines un blanco ligeramente amarillento como el de la mayonesa casera, sino un blanco nacarado que bien podría haber sido bautizado como Caribbean Pearl).
Peso: 11,5 kg en total –incluyendo pedales–, pero esta cifra dependerá ostensiblemente del montaje y la talla del cuadro.
País de fabricación: Taiwán.

www.surlybikes.com

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