Viaje de presentación Grand Gravel Dos Reinos

BIKEPACKING I 194 km I 3.100 m+

Viaje de presentación Grand Gravel Dos Reinos

MICROHISTORIAS

¿QUÉ NOS EMPUJA A DISEÑAR UN NUEVO ITINERARIO CICLOTURISTA, PLASMARLO EN UN MAPA Y CONGREGAR A UNA TREINTENA DE CICLISTAS PARA QUE SEAN L@S PRIMER@S EN RECORRERLO? SEA CUAL SEA LA RESPUESTA, LA PUESTA DE LARGO DE LA NUEVA RUTA 'GRAND GRAVEL DOS REINOS' YA ES HISTORIA.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa

Una treintena de amigos, amigos de amigos y nuestras respectivas bicicletas nos reunimos el 16 y 17 de mayo bajo los cielos de Sádaba, en la comarca de Cinco Villas, para el bautismo oficial de la nueva ruta y mapa Grand Gravel Dos Reinos.

Durante el fin de semana, rodamos por caminos, pistas y carreterillas desiertas, descubriendo un territorio arado por la historia y sembrado de vestigios de otras eras: castillos aislados donde nadie vive ya, ciudades romanas perdidas en la noche de los tiempos, pueblos con voz –y voto– que miran al futuro rodeados de silencio...

UN MUNDO POR REDESCUBRIR

Nuestra tercera aportación a la colección de rutas Grand Gravel ya es una realidad. Atrás quedan los viajes de prospección, las idas y venidas y la incomparable satisfacción de descubrir para luego compartir. Días de pedaleo solitario, de sol y de lluvia. De caminos descartados. De preguntar a los vecinos, a los agricultores, a los panaderos... También las incontables horas revisando mapas, calculando distancias y desniveles para que la ruta quede equilibrada y entretenida, y los ciclistas dispongan de agua, alimento, techo y dosis razonables de incertidumbre, el ingrediente mágico.

Y llega el día del bautizo y se presentan veintitantos conejillos de indias con peladillas para el niño y muchas ganas de ponerle cara a una región que creen poco pisada, pero que en realidad exhala historia por cada rincón. Y también acude Miguel Pemán, de Uncastillo, cicerone feliz y principal culpable de que estemos todos hoy aquí. Fue él quien, hace más de una década, nos habló de esta tierra y nos abdujo para que la conociéramos y, si se terciaba, proclamar el flechazo.

CASTILLOS EN TIERRA DE NADIE, RUINAS ROMANAS EN MITAD DE LA NADA, PUEBLOS CON MÁS IGLESIAS ROMÁNICAS QUE BARES...

ELIGE TU PROPIA AVENTURA

El sábado, a primera hora, después de desayunar en el bar de Sádaba que recomiendan los parroquianos –olvídense de google, por favor–, fluimos por la llanura bardenera, cada cual a su ritmo, entre canales y campos de cereal. Una visita sigilosa a la Laguna de Dos Reinos y enseguida rodamos de nuevo por la Cañada Real de los Roncaleses, hasta Carcastillo, donde hay carrera de mountain bike y barra libre de pinchos de tortilla casera para todo el que vista de ciclista.

Reunidos de nuevo, remontamos el río Aragón rumbo a Gallipienzo Viejo, cruzamos el solemne puente románico y nos reencontramos en Cáseda, a la hora del vermú, cuando el pueblo entero se reúne en el bar y somos tantos que el pan se acaba y no hay Mesías que lo multiplique, pero nos da igual, las croquetas sientan de maravilla y la cerveza, aunque se le atribuyen muchos milagros, nunca falta.

Después, los más bravos toman la variante de Peña. Otros optamos por hacer la digestión por la ruta normal. También hay quien prefiere atajar por el Canal de Bardenas y llegar a Sos a primera hora de la tarde.

PEQUEÑOS GRANDES VIAJES

A la mañana siguiente, tras una noche reparadora en el acogedor albergue juvenil de Sos, partimos hacia la Sierra de Selva por la antigua carretera de Uncastillo. Desde lo alto, admiramos las cumbres nevadas del Pirineo y nos lanzamos cuesta abajo a la conquista –vano intento– del Castillo de Sibirana, para poco después amorrarnos al dulce caño de la Fuente del Boj y, un poco más allá, sentir la tentación de las aguas turquesas y revitalizadoras de Pozo Pigalo.

Los kilómetros pasan y las conversaciones a 20 km/h se entrelazan con los recuerdos y las microhistorias de molineros, herreros, curtidores, orfebres y canteros que esbozo a fogonazos mientras callejeamos por la judería de Uncastillo, al levantar la mirada bajo el escultórico pórtico de la iglesia de Biota, al parar un minuto porque se hace tarde en un lagar romano excavado en la roca, donde veo a tres hombres descalzos pisando uva, aquí mismo, pero hace dos mil años.

Más allá de Malpica de Arba, rodamos con la vista al frente y el viento de cola, bajo un sol primaveral y unas nubes de algodón que ni en los Simpson. Sin avisar, en mitad de una cuesta que sabe a pan dulce, aflora una sonrisa. Si me preguntan porqué, diré: "Cómo me gusta viajar en bicicleta".

Ya lo saben: "Todo lo que no se da, se pierde". Disfruten de la ruta.

SE TRATA DE NUESTRA TERCERA APORTACIÓN A LA COLECCIÓN GRAND GRAVEL, QUE CON ÉSTA YA CONSTA DE 11 ITINERARIOS REPARTIDOS POR CATALUÑA, ARAGÓN Y PAÍS VALENCIANO.

Sergi.
Carles.
Toni.
Joan.
Bet.
Arnau.
Marc.
Andreu.
Marc.
David.
Carmela.
Met.
Eduard.
Salva.
Marc.
Berto.
Markel.
Eliseu.
Roc.
Dani.
Jordi.
Mendo.
Gemma.
Íñigo.
¿Ramonet?
Miguel.
Sergio.