Pico Robiñera por Gorgos de Lalarri

TREKKING I 29 km I 2.230 m+

Pico Robiñera (3.003 m) por los Gorgos de Lalarri

MONTAÑAS DE HIERRO

EN BUSCA DE AIRE FRESCO SUBIMOS AL PICO ROBIÑERA (3.003 M) HACIENDO ESCALA EN LOS GORGOS DE LALARRI, PERO NO DESDE EL APARCAMIENTO DE PETRAMULA, SINO DESDE EL VALLE DE PINETA, PARA SACARLE EL MÁXIMO JUGO A ESTOS VALLES Y MONTAÑAS, QUE TANTAS HISTORIAS ATESORAN.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker

Pico Robiñera, Rubiñera, Punta Rubinyera, Rubiñena, Lauseras, Louseras… Seis nombres distintos –y quién sabe si no tendrá más– para la misma montaña. La cima más meridional del macizo de La Munia –o Era Munia, o Almunia…–, una cúspide de roca descompuesta y herrumbrosa –de ahí su nombre–. Una cumbre de 3.003 metros de altura y fácil acceso pero que en lo más alto nos reserva un pequeño escalón y una arista cimera que igual puede hacernos alucinar con las vistas –La Munia, Vignemale, Posets…– como provocar algún que otro episodio de vértigo.

EL IDIOMA DE LAS MONTAÑAS

La vía de acceso habitual al pico Robiñera suele ser la pista de montaña –con peaje para los vehículos motorizados– que permite llegar desde Chisagüés hasta la Plana de Petramula. En nuestro caso, preferimos caminar un poco más y empezar en el valle contiguo. Desde el camping de Pineta, un bucólico sendero se adentra en un tupido bosque de boj y avellano en el que siempre parece de noche y nos aúpa hasta la aldea de Espierba. Aquí vive el pastor que ha hecho un diccionario de belsetán, recuperando 17.000 vocablos de un dialecto aragonés que apenas hablan ya unas pocas decenas de personas. Me pregunto si el glosario tendrá una entrada para el Robiñera, esa montaña de piedras entre rubias y rojizas que hay más allá de las minas abandonadas de Ruego. Seguro que sí.

POR LA CARA SUR DE LA MUNIA BAJAN MONTAÑEROS CON CUENTAGOTAS. ALGUNOS PASAN DICHARACHEROS FRENTE A NUESTRA A TIENDA. OTROS, SIN FUERZAS NI TAN SIQUIERA PARA SALUDAR.

RECORRIDO

29 km

Itinerario de ida y vuelta desde el Valle de Pineta hasta los Gorgos de Lalarri, pasando por Espierba y Petramula, para ascender a la mañana siguiente al pico Robiñera (3.003 m).

DESNIVEL

2.230 m+

Al partirlo en dos días, el positivo no es tanto problema como el negativo, que se acumula en la segunda jornada. Conviene traer las piernas bien entrenadas.

DIFICULTAD

3/5

Sólo la antecima y la arista hasta la verdadera cima implican un par de breves trepadas con una cierta exposición. El resto es senda y huella de montaña.

ATRACTIVOS

☆ ☆ ☆

Los bosques y prados de la Sierra de Espierba, las aguas cristalinas del río Real, el circo glaciar de La Munia, los Ibones de Lalarri, las vistas del Valle de Pineta, el Monte Perdido…

LA HUELLA DEL HOMBRE

Desde la parte alta de la aldea, el sendero se empina en todos los sentidos: la pendiente se dispara entre grandes pinos plantados por decreto en las praderas en las que antes la chent pastaba con las uellas. Cuando llegamos al Paso el Grau, dejamos el sendero señalizado como PR HU-192 y tomamos una suerte de atajo que desciende rápidamente hacia el siguiente valle.

Unos pocos metros más abajo, la protosenda conecta con el viejo camino mulero que discurre muy llano hasta la Plana de Petramula –piedra mula–, surcando inclinadas praderas a los pies de grandes paredes de roca. En el fondo del valle se avistan las cascadas y pozas del río Langorrués –o Real–, antiguas terrazas en las que hoy pacen las vacas y varias bordas en ruinas. Un poco más arriba, la pista moderna que sube desde Chisagüés.

A UN PASO DE LA CUMBRE

En Petramula nos damos un breve respiro para picar algo y beber junto al arroyo. Una veloz comadreja nos observa curiosa desde la otra orilla. Asoma la cabeza desde detrás de una piedra y salta como un resorte hasta un nuevo saliente, repitiendo la maniobra una decena de veces hasta desaparecer.

Cruzamos la pista y seguimos subiendo por las faldas de la Sierra Chinipro, ya por la ruta normal al Robiñera, que comparte itinerario con La Munia. Estamos a mediados de agosto y las praderas amarillean. Las marmotas corretean de una madriguera a otra y unas vacas pacen unos metros más allá. Falta poco para entrar en el inhóspito mundo de las piedras. En el cielo hay alguna nube, pero el día es radiante y las montañas brillan en la distancia.

A nuestras espaldas, sobre el Comodoto, la muralla pétrea de Las Zucas, las Tres Marías, Las Blancas, El Castiecho… Sobre nuestras cejas, la cumbre del Robiñera queda oculta desde esta perspectiva. Sí vemos perfectamente su ladera sur, corpulenta e inclinada. Por ella sube en zigzag una huella en la que se distinguen algunos montañeros, ya de bajada.

Al llegar al cruce, sentimos la tentación de subir hoy mismo. Daría tiempo, pero llevamos casi 1.300 metros de desnivel positivo acumulado. Tras un milisegundo de fulgurante cavilación, decidimos ceñirnos al plan previsto y continuar recto, hacia el collado y los Gorgos de Lalarri. En su orilla pasamos la tarde disfrutando del silencio, el aire fresco y la visión de la imponente cara sur de La Munia, de la que bajan montañeros con cuentagotas. Algunos dicharacheros. Otros sin fuerzas ni tan siquiera para saludar.

AL LLEGAR AL CRUCE, SENTIMOS LA TENTACIÓN DE SUBIR A LA CUMBRE HOY MISMO, PERO LLEVAMOS CASI 1.300 METROS DE DESNIVEL POSITIVO ACUMULADO.

NUBES QUE MADRUGAN

A la mañana siguiente, una niebla ligera flota sobre el lago y camufla las montañas. Desayunamos, recogemos todo y ponemos rumbo al sur deshaciendo parte del trazado del día anterior. De camino al cruce, un frío viento sopla de cara. Desde el collado, el valle del Langorrués se ve despejado, aunque las nubes han madrugado más de lo previsto y ya trepan por la ladera, envolviendo para regalo el Robiñera.

La última parte de la ascensión es una pedrera inclinada de casi 400 metros de desnivel. Desde abajo, impone. Sobre todo hoy, que no se ve el final. Sin embargo, con un poco de paciencia se hace cómodamente, tanto de subida como de bajada, pues hay una huella bien definida que permite progresar sin sufrir en demasía el típico bailecito de Ricky Martin: “un pasito pa’lante, un pasito pa’atrás…”.

FALSA CIMA

Ya rondando la cota 3.000, superamos un pequeño escalón que obliga a poner todos los sentidos –a la ida lo pasamos por un lado y a la vuelta por el otro–. En lo alto hay un hito de piedras más grande de lo habitual que inicialmente confundimos con la cima. El GPS nos informa de que aún falta un poquito.

La cresta es un pasillo elevado envuelto por la niebla. Carece de dificultad, pero hay que ir atentos, pues a ratos es más ancho y a ratos más estrecho. De vez en cuando se abre un ventanuco y aparecen, muy abajo, los Ibones de Lalarri.

Tras descender unos pocos metros, llegamos a un collado muy marcado. Aprovechamos un momento en que la niebla permite ver la cumbre y el paso que conduce hacia ella. Dejamos las mochilas y bastones en el collado. Últimos metros y aparece el hito de piedras cimero, justo al lado de dos pequeños vivacs. “La próxima vez dormimos aquí”, bromeamos.

La esperanza de que abra se esfuma tras tomar un par de fotos de cumbre. El viento es frío y el parte da lluvias para las tres de la tarde. "Otro día será".

El avance del temporal invita a regresar por el camino más corto, así que deshacemos el trayecto del día anterior: Petramula, Paso el Grau, Espierba... A las 2 de la tarde, empiezan a sonar los primeros truenos. Suerte que ya estamos en el bosque de boj, donde siempre parece de noche.

EN LA ARISTA CIMERA, DE VEZ EN CUANDO SE ABRE UN VENTANUCO ENTRE LA NIEBLA Y APARECEN, MUY ABAJO, LOS IBONES DE LALARRI.

MAPA & TRACK GPS

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GUÍA PRÁCTICA

ÉPOCA IDEAL El final de la primavera y el principio del verano son los períodos más adecuados para realizar esta excursión y encontrar alguna pincelada de nieve. Nosotros la hicimos a mediados de agosto y estaba todo pelado.

ORIENTACIÓN Nosotros hemos utilizado la hoja Valle de Añisclo - Valle de Pineta del mapa Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, escala 1:25.000, de la Editorial Alpina. La edición digital se puede instalar en el TwoNav, de manera que puedes ver el mismo mapa en la pantalla del GPS.

AGUA Como de costumbre, filtramos el agua de arroyos e ibones con un softflask con filtro purificador LifeStraw Flex. En Espierba, a pie de ruta, se encuentra la única fuente de agua tratada del itinerario.

DORMIR Aunque nosotros la hicimos en dos días, si estamos en forma y vamos ligeros, se puede completar en el día. Nosotros vivaqueamos en los Gorgos de Lalarri, aprovechando uno de los muretes de piedras que ya había junto al ibón. Por supuesto, siguiendo todos los principios de Leave no trace (aunque el mapa de la zona sea el del parque nacional, hay que tener en cuenta que la ruta es fuera de sus límites).

CÓMO LLEGAR La excursión comienza y termina en la puerta del camping de Pineta, a 8 km de Bielsa, en la comarca de Sobrarbe, Huesca.

ENCANTARÁ… A excursionistas sin prisas y con ganas de alternar paisajes muy distintos en una misma ascensión.

CONTRAINDICADA PARA… Coleccionistas de tresmiles empeñados en ir siempre por el camino más corto.

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