Gresca Silvestre

TEST & REVIEW I 300 km con...

GRESCA SILVESTRE

NATURALEZA EXPLORADORA

PROBAMOS LA NUEVA GRESCA SILVESTRE DE EXPLORA CICLES, UNA BICICLETA ESPECIALMENTE DISEÑADA PARA VIAJAR POR TODA CLASE DE TERRENOS. UNA COMPAÑERA DE AVENTURAS ÁGIL, CÓMODA Y FIABLE QUE HA NACIDO PARA DARLE LA VUELTA AL MUNDO LAS VECES QUE HAGA FALTA.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa

¿Una bici para todo y para toda la vida? La verdad es que suena más que fantástico. Quizá por eso en casi todos los cerebros hay un departamento realista y aguafiestas que, sin que nadie se lo pida, invoca aquello de “para siempre me parece mucho tiempo...”. Sin embargo, hay quien sigue luchando por sus sueños y crea bicis pensadas para darle la vuelta al planeta, ya sea física o metafóricamente. Bicis inmunes a la epidemia de la obsolescencia programada. Bicis con las que explorar y recorrer el mundo no en 80 días, sino en muchos, muchísimos más.

Es el caso de la Gresca Silvestre, una bicicleta muy especial cuya concepción, gestación y alumbramiento ha requerido años de observación, inspiración y colaboración por parte de unos cuantos apasionados de las bicis y los viajes. Con una de ellas hemos pasado tres inolvidables fines de semana haciendo lo que más nos gusta: viajar, sencillamente viajar.

EL MONTAJE ES A LA CARTA, A PARTIR DE UN CUADRO DE ACERO COLUMBUS PENSADO HASTA EL MÁS MÍNIMO DETALLE.

SOBRE EL TERRENO

Mi primer contacto con la Gresca Silvestre fue en Graus, cuando quedamos para pasar el fin de semana más frío del invierno practicando slow bikepacking entre Deshabitados de la Ribagorza. Al bajarlas del portabicis de la furgoneta de David, el termómetro marcaba -5º C. Mi cerebro era totalmente incapaz de procesar cualquier información técnica, pero las finas y elegantes líneas del cuadro de tubería de acero eran demasiado atractivas como para no provocar los primeros piropos.

Pese al frío, en 5 minutos le había montado el portaquipajes con las alforjas, le había ajustado la altura del sillín y ya rodábamos monte arriba. Yo, con un cuadro talla L en color verde, la horquilla original, ruedas de 29" x 2.3" montadas a mano por Brave Wheels y una combinación de componentes bastante estándar que funcionó de maravilla. David trajo su bici personal: una Silvestre talla M en color blanco a la que le ha puesto una horquilla de carbono ENVE, ruedas de 27.5" x 3" y cambio integrado Rohloff. A Elena le tocó el primer prototipo –al que se hicieron pequeñas modificaciones–, en talla S, con un montaje similar al de la mía.

FLUIR COMO LA VIDA MISMA

Mis sensaciones sobre la bici durante esos dos primeros días fueron un preludio exacto de lo que refrendaría en las siguientes salidas. La Gresca Silvestre es una bicicleta todoterreno, franca, estable, noble y fácil de llevar que absorbe las irregularidades del terreno con una soltura increíble. Ello permite que te concentres en lo verdaderamente importante: el paisaje, el entorno, la naturaleza, los compañeros de ruta y la interacción permanente con todos esos elementos.

Fue una vez ya en casa, al pasarle la manguera, cuando empecé a descubrir los detalles que hacen que la Gresca Silvestre sea una mountain bike muy especial que guarda algunas similitudes, pero también importantes diferencias, respecto a las bicis que acostumbramos a ver en los catálogos.

UNA DE LAS VIRTUDES DE LA GRESCA SILVESTRE ES QUE, A PRIMERA VISTA Y A OJOS DEL PROFANO, PUEDE PARECER UNA BICICLETA DE MONTAÑA NORMAL Y CORRIENTE, CUANDO EN REALIDAD ES TODO LO CONTRARIO.

ACERO COLUMBUS ZONA

La primera de esas pequeñas-grandes particularidades se halla en el propio esqueleto de la bici. De entre la amplísima gama de tuberías de la casa italiana, la elección de la Columbus Zona 25CrMo4 es una clara apuesta por la resistencia y la durabilidad, cualidades a valorar siempre, pero aún más cuando se viaja cargado, por según qué terrenos y lejos de casa.

ALFORJAS, PORTABULTOS, DINAMO...

Como es lógico en una bici de travesía, tanto el cuadro como la horquilla cuentan con los ojales roscados necesarios para montar fácilmente portabultos trasero y delantero (normal o low rider), guardabarros, etc.

El cuadro admite 3 portabidones –1 double mount en el tubo de sillín y 2 triple mount en el tubo diagonal– y la horquilla, que es del mismo material que el cuadro, está mecanizada para albergar un soporte triple mount a cada lado que queda perpendicular al sentido de la marcha.

Un detalle menos visible pero también muy importante es la posibilidad de cableado interno para las luces de la dinamo en el cuadro y en la horquilla.

AMPLIO PASO DE RUEDA

Otra característica a tener en cuenta y que la hace especialmente indicada para viajes off-road es el amplio paso de rueda, tanto delante como detrás. La Gresca Silvestre acepta cubiertas de hasta 2.6” en 29” o 3.0” en 27.5”.

Este extra de balón se aprecia especialmente a la hora de rodar por firmes rotos. Personalmente, he notado una gran diferencia respecto a mi Surly Ogre –modelo de 2013–, que tiene un paso de rueda máximo de 2.2". Supongo que la calidad de los tubos, la geometría, los bujes y ejes boost son factores que también influyen, pero a nivel de confort, tacto y capacidad de absorción, la Gresca me ha parecido notablemente superior.

EJES BOOST

Tal y como apuntaba en el apartado anterior, el cuadro ha sido concebido para acomodar bujes y ejes tipo boost. El uso de las medidas estándar de las mountain bikes de hoy –OLD 15×110 mm y M15x1.5 en la rueda delantera; y OLD 12×148 mm y M12x1.5 en la trasera– aporta una mayor firmeza en las ruedas, lo que se traduce en más control y precisión en la conducción.

PUNTERAS DESLIZANTES

Otro detalle muy relevante en el cuadro de la Gresca Silvestre –¿cuántos van ya?– se encuentra en las punteras del triángulo trasero, que son deslizantes. Este sistema de regulación –que ya existía en muchas bicis antiguas– permite maniobras mecánicas muy interesantes.

Por una parte, si montamos un Rohloff –el sistema de transmisión cicloviajero por antonomasia–, podremos mantener la tensión de la cadena sin necesidad de un tensor de cadena, entre otras ventajas. Y si llevamos una transmisión normal, podremos reajustar la distancia entre el eje de la rueda trasera y el eje del pedalier, lo que equivaldría a regular la longitud de las vainas desde los 440 mm hasta los 460 mm.

De esta manera se puede modificar significativamente el carácter de la bici, haciéndola más escaladora –vainas más cortas– o más estable y tranquila –más largas–. Esto puede resultar muy útil si la vamos a utilizar en un viaje con mucho peso y preferimos que sea más estable y relajada, o si le vamos a dar un uso más biker en senderos que requieren una bici más ágil y trepadora.

GEOMETRÍA

En cuanto a su comportamiento en ruta, la Gresca Silvestre ha sido concebida con un objetivo muy claro: conseguir una bici estable, cómoda y fácil de llevar pero que conserve un cierto espíritu alegre.

Sin entrar en el análisis de cada una de sus medidas y ángulos, hay que reconocer que las sensaciones sobre la bici son exactamente lo esperado al observar algunas cifras. La combinación de un reach de 432 mm y un stack de 632 mm en talla L garantiza una postura erguida y confortable, algo esencial en un viaje o en una ruta de muchas horas.

Para compensar y no perder agilidad, el ángulo de dirección de 70.5º se combina con un avance de la horquilla de 47 mm –datos más propios de una gravel que de una mountain bike purasangre–. Con una distancia entre ejes de 1116 mm, la ecuación da como resultado una extraordinaria estabilidad a alta velocidad y, atención, una dirección más viva a bajas velocidades, consiguiendo así una bici más manejable en giros cerrados y trazados técnicos.

ESTABLE PERO JUGUETONA

En la práctica, el conjunto resulta realmente estable. Es algo que se nota y agradece especialmente en pista, cuando el terreno está roto y no apetece frenar, sino dejarte ir colina abajo... En caminos y senderos más técnicos, como las entretenidas trialeras que disfrutamos en la Noguera Loop, pude comprobar que la Gresca Silvestre también brinda una buena manejabilidad y rapidez de respuesta en trazados revirados, escalones...

Donde no llegué a sentirme tan hábil fue en subidas técnicas. Creo que se debió básicamente a que pasé poco tiempo con ella en ese tipo de terreno. Las incesantes lluvias y el crudo invierno no invitaban a aventurarse por las exigentes trialeras que tenemos en Zona Zero Pirineos. Ni siquiera llegué a montarle los pedales automáticos. De algún modo, quizá esperaba poder volver a tenerla entre las piernas y revisar sus atributos esta primavera en itinerarios más endureros.

En este sentido, conviene tener en cuenta que la Gresca Silvestre se monta a la carta y, por supuesto, admite el uso de horquilla de suspensión.

PESO Y TALLAJE

Hemos dejado para el final la cuestión del peso porque en una bicicleta pensada para viajar esta variable es mucho menos importante de lo que se suele presumir. Dentro de unos límites razonables, la proporción del peso del cuadro queda muy diluida en la vasta masa que conforman todos los ítems del equipaje –tienda, saco, aislante, abrigo, hornillo, gas, portabultos, comida, agua, etc.–.

El cuadro de la Gresca Silvestre en talla M tiene un peso de 2.500 gramos. La horquilla de serie, por su parte, pesa 1.600 gramos. Con un montaje estándar, el peso de la bici completa ronda los 13 kg, una cifra razonable para una bicicleta de viaje de acero ultra reforzada.

En cuanto a las tallas, la Gresca Silvestre está disponible en S, M y L. Yo, con 1,91 m de estatura, he probado la más grande y creo que, sin irme pequeña, rozaba el límite.

TEST & CONCLUSIONES

+   La geometría de la Gresca Silvestre conjuga una estabilidad sobresaliente en pistas rápidas y el espíritu juguetón imprescindible en senderos técnicos a velocidades bajas.
+   La tubería de acero Columbus Zona 25CrMo4 destaca por su alta resistencia y durabilidad.
+   La postura es supercómoda, algo esencial en un viaje o una ruta de muchas horas, pero sin perder la agilidad que demanda una mountain bike.
+   Ofrece un amplio paso de rueda: hasta 2.6” en 29” y 3.0” en 27.5”.
+   Es compatible con ejes boost.
+   Las punteras traseras deslizantes la hacen ideal para montar cambios integrados Rohloff o transmisiones por correa, aunque las transmisiones normales también se acomodan perfectamente.
+   Sí admite horquilla de suspensión.
+   Cuenta con todos los ojales mecanizados previstos en una bici de viaje para colocar portabultos, portabidones, cableado interno de la dinamo, etc.
+   Peso final contenido teniendo en cuenta que es una mountain bike de viaje.
⊕ Ideal para: explorar la Tierra más allá de donde llega el asfalto.
⊗ Contraindicada para: quien considera que el mundo se comprende mejor a través de una pantalla.

FICHA
Marca: Gresca.
Modelo: Silvestre.
Tallas: S, M y L.
Diseñada en: Barcelona.
Fabricada en: República Checa.
PVP cuadro + horquilla: 1.190 euros.
Más información: www.grescacicles.com

"La Gresca Silvestre es una bici muy adaptable"

David Casalprim - EXPLORA CICLES

- ¿Cómo nace la idea de la Gresca Silvestre?

- La Gresca Silvestre es fruto de muchos años montando bicis de viaje, probando y comprobando muchas cosas, saliendo a analizarlas sobre el terreno y también, por supuesto, recibiendo el feedback de los viajeros, que con el paso del tiempo han ido variando en sus necesidades y preferencias.

David Casalprim muestra su Gresca Silvestre.
David con su Gresca Silvestre, con ruedas 27.5", horquilla de carbono y Rohloff.

Por otra parte, la Gresca es una bici que nace porque durante un tiempo, a causa de falta de stock en marcas como Surly, en Espai Bici a veces teníamos problemas para completar el montaje de una bici en un tiempo razonable porque la llegada de un cuadro se retrasaba más de lo previsto, algo que era realmente frustrante.

La solución que vimos más lógica era crear nuestros propios cuadros, para así dejar de depender de terceros, y diseñarlos nosotros mismos, con la geometría y los acabados y detalles técnicos que creemos que una bici de viaje ha de tener. Ahora los tenemos en stock, de manera que cuando llega un cliente que quiere una bici de viaje montada a la carta, la podemos montar en muy poco tiempo.

 

- ¿Cómo la definirías?

- La Gresca Silvestre es una mountain bike pensada para viajar, ya sea con alforjas, con bolsas de bikepacking o con una combinación de ambos sistemas. Lo que hemos hecho es pensar en todos los detalles para que sea muy adaptable y permita montar lo que necesita un cicloviajero: portabultos delante y detrás, transmisión Rohloff, ruedas de 27’5” o 29”…

Hemos conseguido una geometría muy cómoda, a la vez que ágil y con un lado más juguetón gracias a una dirección un poco más lanzada que otras bicis del estilo. También es posible graduar el carácter de la bici gracias a que las punteras traseras permiten desplazar el eje de la rueda, lo que equivale a “acortar” o “alargar” las vainas, haciéndola más trepadora o más tranquila.

Otro punto importante y que la diferencia de otras bicis similares es que la Gresca sí permite poner una horquilla de suspensión, lo que la hace aún más polivalente.