Ruta de las ermitas de Tella

TREKKING I 13 km I 750 m+

Ermitas de Tella desde Lafortunada

EMBRUJADOS POR LAS MONTAÑAS

LA EXCURSIÓN MÁS ASEQUIBLE, POPULAR Y ENCANTADORA DEL VALLE DE BIELSA SEDUCE A NEÓFITOS Y VETERANOS. LAS COQUETAS ERMITAS Y SU MAGNÍFICO ENCLAVE NATURAL ENAMORAN SIN EXCEPCIÓN A TODO AQUEL VISITANTE QUE VALORA TANTO EL PATRIMONIO CULTURAL COMO EL NATURAL.

Texto: Amelia Herrero Becker / Fotos: Sergio Fernández Tolosa

Hacía tiempo que oíamos hablar de las ermitas de Tella. Es, sin duda, uno de los ‘must’ del Valle de Bielsa. La excursión que aparece en todos los folletos de las oficinas de turismo de la zona. El paseo que gusta a mayores y a jóvenes. Se puede disfrutar con niños, y también con perro. Patrimonio y naturaleza. Corta, muy bonita y de fácil acceso en coche. ¿Qué más se puede pedir?

Nuestra excursión, sin embargo, arranca en Lafortunada. Al ver que el paseo entre las ermitas es un poco demasiado breve –no llega a los tres kilómetros–, para estirar piernas y patas decidimos alargar la ruta. Buscando en el mapa, rápidamente vemos que hasta Tella hay un GR y un PR que ascienden desde Lafortunada. “¡Bingo!”. Así, además, nos ahorramos subir en coche hasta arriba. A Chincheta le parece una idea estupenda, pues las carreteras de curvas no son sus favoritas precisamente. Todos contentos.

UN ANTIGUO REFRÁN REZA: 'TELLA, DIOS NOS GUARDE DE ELLA'. DESOBEDIENTES POR NATURALEZA, HACEMOS CASO OMISO DE LA ADVERTENCIA Y DISFRUTAMOS DE UNA MARAVILLOSA JORNADA.

RECORRIDO

13 km

Itinerario lineal con inicio y final en Lafortunada, combinando el PR-138 con el GR-15 para acceder a pie hasta Tella, y allí realizar el popular paseo circular de 2,5 km “Circuito de las Ermitas”.

DESNIVEL

750 m+

La ruta acumula casi todo el desnivel entre Lafortunada y Tella, donde encontramos fuertes pendientes. El "Circuito de las Ermitas" apenas tiene 100 metros de desnivel.

DIFICULTAD

2/5

Aunque sin dificultades técnicas, las fuertes pendientes en el tramo Lafortunada - Tella hay que tenerlas en cuenta. El paseo entre las ermitas es por una senda fácil.

ATRACTIVOS

☆ ☆ ☆

La espléndida naturaleza que rodea a las ermitas, visitar los pequeños y cuidados templos, asomarse a panorámicos miradores naturales, las historias de brujas que resuenan en la zona…

PUEBLO DE BRUJAS

Desde Lafortunada, en vez de elegir el GR-15 –que es el sendero principal–, para subir a Tella optamos por tomar el PR-138 durante el primer tramo del ascenso. Parece que hoy la cosa va de llevar la contraria.

La entrada y los primeros compases del PR –llamado Sierra Campo– están tomados parcialmente por la vegetación. Siempre reacios a darnos la vuelta, insistimos unos metros y tras esquivar algunas zarzas, la huella se hace más clara y limpia. La senda trepa alegremente por el tupido bosque y Lafortunada queda pronto muy abajo.

Poco antes de llegar a un depósito de agua, el PR desemboca en el GR, que en este punto es una pista. A partir de aquí, PR-138, GR-15 y GR-19 coinciden hasta el núcleo de Tella.

Este pequeño pueblo tiene una larga tradición relacionada con la brujería y los aquelarres. Un antiguo refrán reza: “Tella, Dios nos guarde de ella”. A pesar de la advertencia, hacemos caso omiso.

A CONTRACORRIENTE

Una vez en Tella, tras coger agua en la fuente, estamos listos para hacer la popular Ruta de las Ermitas, un sendero circular balizado de 2,5 km que visita tres ermitas emplazadas en un entorno natural espectacular y con unas vistas maravillosas. Dicen que los templos se situaron de manera estratégica para formar un anillo protector contra las brujas.

No sabemos muy bien por qué, quizá por seguir llevando la contraria o por huir de las supersticiones, pero emprendemos el “Circuito Ermitas” en sentido contrario al habitual. Es decir, no empezamos la ruta en la iglesia del pueblo, sino en el extremo opuesto.

En sentido horario, la primera ermita que encontramos es la Virgen de las Fajanillas. De camino, nos vamos cruzando con paseantes que ya acaban su periplo. Del siglo XVI, aunque probablemente de origen románico, la ermita destaca y se diferencia de las demás por su campanario y su interior encalado. Fue la iglesia parroquial de Tella hasta que construyeron la de San Martín en 1597.

Tras la primera visita, seguimos la excursión subiendo a la Virgen de la Peña. Más sencilla que las demás, esta ermita del siglo XVI tiene unas magníficas vistas a los valles y las cumbres cercanas. Para deleitarnos con la panorámica, decidimos almorzar aquí. Castillo Mayor, Escuaín, Punta Lierga, Peña Montañesa… nos hechizan con sus encantos.

ESTRELLA PRINCIPAL

De nuevo en la senda principal, ponemos rumbo a la última de las ermitas, el plato fuerte del circuito. Resguardada bajo una inmensa roca, la Peña d’as Bruixas, y con Castillo Mayor como telón de fondo, el conjunto ofrece una estampa realmente fotogénica.

San Juan y San Pablo, del siglo XI, es la ermita documentada más antigua del Sobrarbe y uno de los mejores ejemplos del románico en Aragón. Consagrada en 1019 por el obispo de Roda de Isábena, su ábside con forma de herradura y una pequeña cripta, a la que se puede bajar desde el interior del templo por una escalera, son sus rasgos más singulares.

VUELTA A LA CASILLA DE SALIDA

El regreso al pueblo es por un frondoso bosque de boj, pino royo y enebro. Una vez en la iglesia de Tella, volvemos sobre nuestros pasos y reanudamos la marcha hacia Lafortunada. Ahora sí, seguiremos el GR-15 hasta orillas del Cinca.

El descenso resulta más rápido y directo. Hace rato que el sol aprieta y queremos refrescarnos en el río. La fuerte pendiente de los últimos compases del GR nos empuja hasta el fondo del valle, donde las aguas corren cristalinas. Chincheta y nuestros pies agradecen el remojón.

DICEN QUE LAS ERMITAS SE SITUARON DE MANERA ESTRATÉGICA PARA FORMAR UN ANILLO PROTECTOR CONTRA LAS BRUJAS.

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