Specialized Turbo Creo SL

TEST & REVIEW I 6 meses con...

SPECIALIZED TURBO CREO SL

VOLAR CUESTA ARRIBA

DURANTE SEIS MESES HEMOS RODADO MONTAÑA ARRIBA Y MONTAÑA ABAJO POR TODA CLASE DE PISTAS, CAMINOS Y CARRETERAS CON DOS FLAMANTES SPECIALIZED TURBO CREO SL, UNAS E-BIKES QUE, SIN NINGUNA DUDA, LLAMAN LA ATENCIÓN TANTO DE LOS ENTENDIDOS COMO DE LOS PROFANOS.

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker

Para el trabajo de campo de nuestra nueva guía de excursiones cicloturistas España en e-bike, Specialized nos prestó dos Creo SL. Mientras rodábamos por media España con ellas, numerosos paisanos de aquí y de allá nos asaltaron sobre la marcha con una incontenible y comprensible curiosidad. La primera pregunta que nos hacían solía rozar la obviedad que caracteriza los interrogatorios que no sabes cómo empezar: "Hola, ¿tu bici… es una e-bike… de carretera… con neumáticos de montaña?".

Y nuestra respuesta, a base de repetirla, llegó un momento en que la podíamos recitar sin titubear: “Sí, es una bicicleta eléctrica de carretera que admite neumáticos anchos para poder ir por caminos. La verdad es que va realmente bien en toda clase de terrenos. En bajada tiene un aplomo increíble y en subida vas más rápido haciendo el mismo esfuerzo, lo que da un 'feeling' muy guay. Además, es muy ligera, pesa menos de 15 kg, porque el motor y la batería son más livianos que los de las e-bikes normales. Ayudan un poco menos, pero la sensación es muy natural y en llano o subidas fáciles incluso puedes ir con el motor apagado”.

Este post podríamos cerrarlo aquí porque ya hemos resumido, en esencia, lo que nos ha parecido la Specialized Turbo Creo SL. Sin embargo, vamos a completarlo sin entrar en disquisiciones demasiado técnicas, sintetizando todas las cavilaciones y conclusiones que han dibujado espirales dentro de nuestras cabezas mientras rodábamos con estas e-bikes. Para ello vamos a seguir con el formato "pregunta-respuesta", empezando por las que nos han hecho con más frecuencia.

LA CREO SL NO ES UNA E-BIKE CONVENCIONAL. ES REALMENTE LIGERA Y OFRECE UN COMPORTAMIENTO MÁS DEPORTIVO, MUY SIMILAR A UNA BICICLETA MUSCULAR.

¿QUÉ AUTONOMÍA TIENE?

Según el fabricante, la batería interna de 360 Wh ofrece una autonomía de 130 km. El Range Extender, una batería que se vende aparte, se coloca en el portabidón y añade 1 kg extra, aporta 180 Wh y otros 65 km, lo que eleva la carga energética hasta los 540 Wh y hace un total de 195 km.

Aunque a los usuarios de e-bikes con doble batería les pueda parecer poca carga, hay que tener en cuenta que la Creo SL no es una e-bike convencional. Es más ligera, su motor tiene menor potencia y consume menos. A cambio, ofrece un comportamiento más deportivo, muy similar a una bicicleta muscular.

Una vez sobre el terreno, lo primero que hay que tener en cuenta es que la autonomía de una e-bike depende de múltiples factores. Según nuestra experiencia, los más decisivos son el desnivel positivo del itinerario y el peso del ciclista. En nuestro caso, a Amelia le duraba en torno a un 20% más que a mí, que peso unos 25 kg más. Cuando llevábamos 100 km con 2.000 m+, a ella todavía le quedaba carga para hacer otros 20 km con sus correspondientes subidas, pero mis 85 kg y yo estábamos a punto de zamparnos la última rayita luminosa del display, y eso que llevábamos conectado el Range Extender.

Aunque en nuestras rutas de naturaleza montañosa nos quedamos muy lejos de los 195 km, estamos convencidos de que esta distancia es plenamente factible en terreno llano o con pocos desniveles. La cuestión sería: ¿queremos una e-bike para ir en terreno llano?

En nuestra opinión, esta e-bike –al menos en la versión limitada a 27 km/h– ha sido creada precisamente para disfrutar de las ascensiones, aunque ello implique que las baterías se gasten antes.

¿CUÁNTO Y CÓMO AYUDA EL MOTOR?

Por ley, las bicicletas eléctricas tienen limitada la potencia del motor a 250 vatios. El de la Creo SL ofrece 240 vatios y un torque de 35 Nm. Este dato es muy interesante, porque la mayoría de motores de e-bike del mercado duplican esta cifra, diversos superan los 100 Nm y alguno incluso llega a los 120 Nm. La explicación es muy simple: la Creo SL busca potencia mantenida, ligereza y eficiencia energética, no potencia puntual. A mayor torque, mayor potencia de salida, pero también mayor consumo.

Para hacernos una idea de la ayuda que vamos a recibir con la Creo SL, primero hay que explicar que existen tres niveles de ayuda: Eco, Sport y Turbo. Se seleccionan a través de un control luminoso situado en el tubo horizontal de la bici, cerca del manillar. Los niveles se pueden personalizar a través de la app Mission Control de Specialized. Por ejemplo, el Eco sería al 30%, el Sport al 60% y el Turbo al 90%. Esto significa que si ejerzo una potencia en los pedales de 100 vatios, en modo Eco el motor me dará un empujoncito extra de 30 vatios; en modo Sport, de 60 vatios; y en modo Turbo, de 90 vatios.

La cosa cambia si en un determinado momento –en una cuesta muy dura, por ejemplo– mis piernas se aplican a fondo y aportan 400 vatios. En este caso, en modo Eco la bici nos aportará 120 vatios extra; en Sport, 240 vatios; y en Turbo, ¡sorpresa!, los mismos 240 vatios. Ni uno más, pues es la ayuda máxima que puede ofrecer el motor.

PARA DISFRUTAR DE LAS SUBIDAS CON UN EXTRA DE AIRE EN LA CARA Y EN LOS PULMONES, LA CREO SL ES LA MÁQUINA PERFECTA.

¿Y SI TE QUEDAS SIN BATERÍA?

Una de las grandes ventajas de la Creo SL es que con el motor desconectado –cuando superas los 27 km/h o cuando tú decides apagarlo–, al pedalear no notas el típico y frustrante freno del arrastre del motor de la mayoría de e-bikes.

Con la Creo SL, la sensación de pedalear sin asistencia es la de llevar una bici de 13 kg –o una de 8 kg con el equipaje de bikepacking–. Es algo a lo que nosotros estamos plenamente acostumbrados, por lo que en terreno llano o subidas fáciles hemos rodado sin problema con el motor desconectado.

La dificultad empieza cuando encaras rampas de un cierto porcentaje. La Creo SL viene con monoplato de 40 dientes y un cassette de 11 velocidades de 11-42. En según qué cuestas, sin motor, este desarrollo para nosotros resultaba demasiado duro.

¿CUÁNTO TARDA EN RECARGARSE?

La batería interna de la Creo SL es de 360 Wh y se recarga en algo menos de 3 horas. El Range Extender, de 180 Wh, es comparativamente mucho más lento: 3,5 horas. Conviene tenerlo en cuenta si habíamos pensado recargarlo mientras comemos algo en un restaurante durante la ruta.

A nivel estético, la batería integrada es un acierto. Sin embargo, en ocasiones creemos que resulta más cómodo que sea extraíble. Por ejemplo: cuando viajamos y no está permitido meter la bici en la habitación del hotel.

¿CARRETERA O GRAVEL?

Hubo un tiempo en que todas las bicicletas –incluso las de carretera– iban por pistas de tierra, carriles de adoquines, etc. Aunque parece una bici del futuro, la Specialized Turbo Creo SL ha sido concebida para moverse tanto dentro como fuera del asfalto. En terreno off-road, puede ir incluso más allá del límite natural del gravel.

Evidentemente, no todo el mundo le sacará el mismo jugo, porque la técnica del ciclista también influye, pero lo cierto es que la Creo SL es una bicicleta muy noble y fácil de llevar. Tiene una amplia distancia entre ejes y una inclinación de la horquilla que la hacen muy estable.

Además, muestra un aplomo extraordinario, seguramente gracias a la posición del motor y la batería, que dejan el centro de gravedad muy bajo, aunque también debe influir el sistema de amortiguación Future Shock que hay integrado sobre el tubo de dirección.

El cuadro completo de carbono también aporta confort, lo que permite pasar horas y horas rodando por pistas de gravel o carreteras costrosas sin que el traqueteo haga mella en las posaderas ni en la espalda.

Otro detalle importante es el manillar. Nosotros no usamos el modelo específico de gravel porque inicialmente no estaba disponible, pero el de carretera –el modelo básico de aluminio de la marca– iba tan bien y era tan cómodo que no lo cambiamos.

Los neumáticos sí que eran de gravel. En concreto, los Specialized Rhombus de 42 mm. Para carretera pueden parecer un poco excesivos, pero dan mucha seguridad en terreno off-road y son muy polivalentes. Los hemos usado con cámara convencional y sólo hemos pinchado una vez en seis meses de rutas.

¿VELOCIDAD LIMITADA A 27 KM/H?

Uno de los grandes "qué" acerca de las e-bikes de carretera es "¿qué pasa cuando superas la velocidad máxima y el motor deja de ayudar?".

En el caso de la Creo SL, con la normativa europea vigente, ese límite llega a los 27 km/h. Pese al margen extra –en teoría es a los 25 km/h–, a muchos les parecerá que en bici de carretera 27 km/h son poca cosa. Pero hay una verdad más grande que un elefante: si eres un ciclista que saca medias de 30 km/h en tus salidas por terreno montañoso, ¿para qué quieres una e-bike de carretera?

En otros países, como Estados Unidos, la Creo SL se comercializa bajo parámetros distintos. Las e-bikes de clase 3 pueden recibir asistencia al pedaleo hasta las 28 millas/h, lo que equivale a 45 km/h. En este caso, la Creo SL sí se puede considerar una e-bike perfecta para quien quiere seguir a la "grupetta" en terreno llano –u ondulado– a ritmos altos.

EN OTROS PAÍSES, COMO ESTADOS UNIDOS, LA CREO SL SE COMERCIALIZA COMO E-BIKE DE CLASE 3, CON ASISTENCIA AL PEDALEO HASTA LOS 45 KM/H.

¿CUÁNTO PESA?

Una de las grandes bazas de la Creo SL es su peso. Y eso es precisamente lo que indican las siglas SL: Super Light. Aunque no las podemos comparar con las bicicletas musculares, tampoco tienen nada que ver con las e-bikes normales.

El peso de la Creo SL difiere entre las distintas configuraciones. Hay versiones con llantas, manillar y tija de carbono, cambio electrónico, etc. que bajan de los 12 kg. El montaje de las que usamos nosotros era más funcional, lo que las dejó en los 14 kg con el Range Extender incluido.

¿CUÁNTO CUESTA?

El modelo más sencillo dentro de la familia Specialized Turbo Creo SL de 2022 con cuadro de carbono tiene un precio de 6.000 euros. La de aluminio, de 4.600 euros. El Range Extender, de 400 euros.

APUNTES DESDE EL SILLÍN...

√ Afrontar las ascensiones con un extra de velocidad repercute en las sensaciones que uno tiene sobre la bicicleta. No es sólo la posibilidad de hacer más kilómetros en menos tiempo. Es la sensación de fluir a otro ritmo.

√ El motor de la Creo SL ayuda, pero si quieres, llegas a casa con la sensación de haber trabajado.

√ Al superar los puertos más relajado, las piernas llegan más frescas a las zonas llanas, con ganas de seguir exprimiéndose.

√ Es increíble cómo el Future Shock, un amortiguador de muelles con sólo 20 mm de recorrido, absorbe tan bien las irregularidades del terreno. Aumenta el confort y el control, lo que permite no sólo ir más rápido, sino, sobre todo, más seguro.

El sonido del motor no es todo lo discreto que un amante del silencio desearía, especialmente cuando utilizas los modos Sport y Turbo. Nos pareció que el peso del ciclista también influía. O al menos la de Amelia era más sigilosa. No se trata de ocultar que llevas una e-bike, sino de evitar que el ruido contamine la sensación de estar integrado en la naturaleza.

√ A diferencia de muchas otras e-bikes, la Creo SL carece del típico display en el manillar que muestra la velocidad, los kilómetros realizados, la batería restante y el grado de ayuda escogido. Si quieres ver estos datos en marcha, tendrás que instalar en el manillar el smartphone con la app Mission Control.

Los botones de control de asistencia de la Creo SL están en el tubo horizontal. Existe un control remoto opcional que se instala bajo la cinta del manillar, para no tener que soltarlo cuando queremos cambiar de nivel de ayuda durante la marcha. La bici de Amelia lo tenía y le costó un poco acostumbrarse a él, pues a veces lo accionaba sin querer.

√ Una de las infinitas personalizaciones que ofrece la app Mission Control, si tienes Range Extender, es determinar que el motor utilice primero una batería y después la otra o ambas a la vez. Vaciar primero el Range Extender puede parecer buena idea para poder dejarlo en el coche o el hotel si vamos a salir de nuevo por la tarde, por ejemplo, y así ahorrar 1 kg de peso en la segunda ruta. El problema de agotar una batería antes de empezar a utilizar la otra es que cuando están casi vacías, ayudan menos de lo normal. Si el final de la primera coincide con una subida exigente, no dispondremos del nivel de asistencia normal hasta que la segunda entre en funcionamiento. Mientras, se da un impasse incómodo y desconcertante que durará varios minutos. Si la cuesta es dura, se harán eternos. Es mejor, por tanto, elegir que se consuman ambas a la vez.

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