BIKEPACKING I 100 km I 2.600 m+
Grand Gravel Sobrarbe North Loop
CITA A CIEGAS
UNA RUTA DE BICI REDONDA, DOS AMIGAS Y SUS BICIS DE GRAVEL CON GANAS DE EMOCIÓN Y PAISAJES… UNA AUTÉNTICA CITA A CIEGAS EN LA QUE TODO FUE SOBRE RUEDAS.
Texto: Amelia Herrero Becker / Fotos: Amelia Herrero Becker & Zuriñe Iglesias González
Hacía tiempo que tenía ganas de hacer el bucle norte de la Grand Gravel Sobrarbe. Una versión más corta y también circular, pero que conserva los platos fuertes del itinerario original: el Cañón de Añisclo y la travesía por la pista de Las Cutas.
Para los fuertes, es una escapada perfecta para un fin de semana, haciendo noche en Torla o Broto, pero para los que nos gusta tomarlo con calma, parando a beber, mirar flores y dar una vuelta por los pueblos, es mejor dedicarle tres etapas. Así que eso hicimos.
LONGANIZA, QUESO, CHERRIES, PAN NEGRO Y NAVAJA. NO NECESITAMOS MÁS. LA VIDA SIMPLE, LA VIDA MEJOR.
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RECORRIDO
100 km
Con inicio y final en Escalona, se adentra en el Cañón de Añisclo rumbo a Nerín, para recorrer la pista de Las Cutas hasta Broto y regresar por asfalto superando los puertos de Fanlo y Vió.
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DESNIVEL
2.600 m+
Entre Escalona y Broto se concentra el grueso de la ascensión (unos 1.700 m+). De ahí que hiciésemos noche en Nerín. Las otras dos subidas son por asfalto y mucho más llevaderas.
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DIFICULTAD
3/5
La única complicación se encuentra en la pista de descenso hacia Buesa, que tiene algunos tramos rotos y con arena suelta que invitan a bajar con cuidado, sobre todo con bici de gravel.
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ATRACTIVOS
☆ ☆ ☆
La sinuosa carretera de Las Cambras, el Cañón de Añisclo, la panorámica pista de Las Cutas, los espectaculares Miradores de Ordesa, los quesos artesanos de leche de cabra...
A SOMBRA Y SOL
Puntuales, a las 9 AM de un lunes espléndido de mitad de septiembre, dos bicis de gravel se encuentran en el puente que hay junto al camping de Puyarruego. Es una auténtica cita a ciegas, pues Zuriñe y yo nunca hemos pedaleado juntas. Ella va con parrilla y alforjas. Yo, con bolsa de sillín y poco más. En nuestros equipajes hay vituallas para tres días.
Tras los últimos ajustes, muy pronto estamos rodando por el sombrío y vertical Cañón de Añisclo. Llevamos ritmos similares y muchas ganas de disfrutar la escapada.
Hasta San Úrbez, fluimos. Como la etapa de hoy es corta, paramos a descansar, expandir los pulmones y tomar un piscolabis: un poco de fruta, anacardos…
Al llegar al desvío de Sercué, nos animamos y tomamos la pista. Son 2 km en subida, pero el esfuerzo extra merece la pena, pues no conocemos el pueblo. Al llegar, Corina y Ramón, de Casa Sestrales, nos dan la bienvenida "al único pueblo habitado de Huesca que carece de suministro eléctrico". Esta peculiaridad, que parece casi un eslogan, y por la que han salido en los medios más de una vez, pronto dejará de hacerles únicos. “La instalación eléctrica hace meses que está hecha, pero todavía no está en marcha”, nos cuentan.
Bajo un sol de justicia, llegamos a Nerín a la hora de comer. Fin de la etapa. Zuriñe entra en meta en solitario después de un ataque sorpresa.
En la antigua bodega de la casa rural donde nos hospedamos –Casa Francisco–, comemos las ensaladas caseras de patata y sardinas que ha preparado la reina de la montaña. Una ducha y una breve siesta nos dejan más que satisfechas. Por la tarde, para celebrar lo afortunadas que somos, vamos al hotel del pueblo a catar unas cervezas artesanas locales.
POR TODO LO ALTO
Tras una noche reparadora, otro espléndido día nos aguarda. Nuestro fin de etapa para hoy es Broto. Zuriñe no sabe lo que nos espera. Nunca ha estado en los famosos Miradores de Ordesa. Yo no le avanzo nada. Prefiero que se sorprenda.
Los ánimos están altos cuando dejamos Nerín a nuestras espaldas. Pedaleamos fácil, sin prisa pero sin pausa, rumbo a Las Cutas. Charlamos a ratos, observamos las vacas y las marmotas, y, cuando estamos ya arriba, nos acercamos hasta cada mirador a disfrutar del espectáculo paisajístico. El día es inmejorable.
Para el pícnic, elegimos las vistas a la Brecha de Rolando. Longaniza, queso, cherries, pan negro y navaja. No necesitamos más. La vida simple, la vida mejor.
Muy cerca del mirador de Punta Acuta, nos desviamos de la pista principal, que baja a Torla, e iniciamos el descenso a Buesa. Ninguna de las dos conoce el camino y resulta ser bastante rock and roll. Nuestros neumáticos –de 38 mm y dibujo rodador– se quedan un poco cortos y en algún que otro tramo caminamos, pero llegamos a la carretera sanas y salvas. El asfalto, ahora, nos parece una bendición.
En Broto nos acoge María, a la que despertamos de su merecida siesta: “¡Pensé que llegaríais por la noche!”. Tras una ducha más que necesaria –la bajada nos ha dejado cual participantes de la Unbound Gravel–, merendamos té con pastas, como auténticas british ladies.
Más tarde, disfrutamos de una agradable velada cenando junto a sus vecinos Jorge, Irene, Serbal & Olmo –de la quesería La Cañabla– y Frank. Bajo un enorme nogal y a la luz improvisada de dos frontales, damos cuenta de unas ricas ensaladas y unas pizzas de horno de leña. La noche avanza entre chiste y chiste, y cuando se hace el silencio, escuchamos el rumor de la cascada del Sorrosal.
EL CICLO DEL AGUA
A la mañana siguiente, nos despedimos de tan hospitalarios anfitriones y de sus cabras. Para evitar la carretera nacional, enfilamos el camino que discurre junto al río Ara hasta Sarvisé.
Cruzamos la N-260, hacemos la foto de rigor en la señal del Puerto de Fanlo y empezamos animadas la ascensión. El buen rollo y las pizzas de anoche nos dan alas. Subimos sin esfuerzo, sin tirones, charlando de esto y de aquello. El cielo, mientras, se va encapotando y unas curvas antes de coronar, un suave chirimiri nos refresca y nos advierte.
Mientras descansamos en Fanlo, una lluvia fuerte cae en el otro extremo del valle. Consultamos el radar y decidimos arriesgar. “Si salimos ahora, parece que hay una ventana y no nos mojaremos”, dice Zuriñe. Y así es. Llegamos a Buerba secas, a la hora del almuerzo. En la plaza del pueblo nos comemos nuestras últimas vituallas: longaniza, queso, tomate, pan negro y manzanas. Ya sólo restan un par de repechos y dejarse caer hasta Puyarruego.
Unos metros antes de avistar el río Bellós, empieza a llover. Por fin es otoño.
MAPA & TRACK GPS
GUÍA PRÁCTICA
→ DURACIÓN Perfecta para una escapada de 2 o 3 días.
→ ÉPOCA IDEAL Final de primavera, verano y principio de otoño, siempre que la carretera del Cañón de Añisclo esté abierta.
→ TERRENO Combina pistas y carreteras de montaña.
→ BICI IDEAL La subida por pista desde Nerín suele estar en perfecto estado para bicicletas de gravel, pero la bajada hacia Buesa se sitúa en el límite entre gravel y mountain bike.

→ CARTOGRAFÍA Hemos utilizado el mapa de Grand Gravel Sobrarbe.
→ AGUA Hay fuentes en todos los pueblos.
→ COMER Conviene llevar avituallamiento, pues sólo hay tiendas de alimentación en Broto. En otros pueblos por los que pasa la ruta hay restaurantes, pero es recomendable asegurarse de que estarán abiertos.
→ DORMIR La primera noche la pasamos en Nerín, donde hay albergue, hotel y casas rurales; la segunda, en Broto, donde hay variedad de alojamientos.
→ CÓMO LLEGAR El track de la ruta comienza y acaba en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido de Escalona, en la comarca de Sobrarbe, Huesca.
→ ENCANTARÁ… A cicloturistas enamorados del Pirineo.
→ CONTRAINDICADA PARA… Graveleros de Girona.












