
GRAVEL / MTB I 92 KM I 1.100 M+
Wild Track Matarranya
EL MATARRANYA EXISTE
VIAJAMOS A LA COMARCA DEL MATARRANYA PARA DISFRUTAR DE UN FIN DE SEMANA DE AUTÉNTICO CICLOTURISMO. ENTRE AMIGOS, SIN PRISAS Y DE LA MANO DE UNOS ANFITRIONES DE LUJO. PARANDO EN LOS PUEBLOS. DESCUBRIENDO NUEVOS CAMINOS. REMEMORANDO OTROS. SABOREANDO CADA PEDALADA.
Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa
Si vives y pedaleas en el hemisferio norte, enero es el mes más frío del año. Sin embargo, las ganas de salir en bici y reencontrarse con los amigos son siempre más fuertes que cualquier temporal, se llame como se llame. Gracias a esa fuerza invisible pero irrefutable, nos reunimos en Arnes, puerta de entrada a la comarca del Matarranya, una docena de amigos de las bicis y las rutas.
Pese a la anunciada lluvia del sábado, el fin de semana promete puro disfrute y apasionadas tertulias. Allí están Eliseu, alma mater de la Cat700; Ernesto, creador de Montañas Vacías; Jordi, domador de La Fera; Nuri, aka @bikesketching; el cicloviajero Gerard Castellà... Y, por supuesto, David, de Explora Cicles, convocante y culpable de la quedada.
Nuestro anfitrión es Sergi Sánchez, fundador de Wild Track Matarranya, un proyecto que propone itinerarios cicloturistas por la comarca turolense del Matarranya para toda clase de bicis y ciclistas. Nos encuentra de buena mañana, agazapados junto a la estufa, tomando cafés y bocadillos, en el concurrido bar del pueblo. Fuera llueve desde hace horas. Sergi consulta el radar en su teléfono, declama algo así como "a las 10 escampa" y traza un plan B.
EL CAMINO SE ABRE PASO A TRAVÉS DE LAS MURALLAS DE ROCA DE LOS ESTRETS D'ARNES, HACIENDO EQUILIBRIOS SOBRE LAS AGUAS CRISTALINAS DEL BARRANCO Y SUS TENTADORAS POZAS.






SÁBADO A ORILLAS DEL MATARRANYA
El plan B es un éxito. Abrigados hasta los dientes, salimos de Arnes en busca de la Vía Verde del Val de Zafán. El cielo está encapotado, pero de vez en cuando parece tomar aire, las nubes se elevan ligeramente y dejan entrever las montañas de El Port espolvoreadas de nieve.
Rodamos sin esfuerzo por la suave pendiente, entre olivares, vastos taludes y estaciones abandonadas. A la altura de Torre del Comte –Torre del Compte–, dejamos el viejo trazado ferroviario para visitar el pueblo, que corona un altozano sobre el Matarranya. Frente a la casa consistorial, bajo un reloj de sol de 1710 y un "Ave María" bien grandes, aún humean las brasas de la hoguera de San Antón.
Cruzamos el pueblo para asomarnos al valle desde el mirador de Desiderio, "el último pastor de Torre del Compte", y poner rumbo a La Freixneda –La Fresneda–, que aguarda en la orilla opuesta del río. Subimos por la calle Eras, directos a la Plaza Mayor. A través del Portal de Xifré, aparece el majestuoso edificio del ayuntamiento, del siglo XVI, rodeado de casas de la misma época.
De nuevo a orillas del Matarranya, fluimos por pistas cómodas hacia Vall de Roures –Valderrobres–, tercer pueblo del itinerario, al que entramos por un divertido tramo de sendero. Es hora de comer algo rápido y regresar a Arnes con la satisfacción de haber salvado el día, haber rodado a placer más allá de la clásica vía verde y haber visitado pueblos que rezuman historia y merecen una nueva visita sin la amenaza de lluvia.
Todo ello en apenas 54 km con 600 m+ de tertulia rodante que se alargará después de la ducha, durante la cena y la posterior sobremesa, alrededor de una ronda de infusiones y una botella de rica ratafía.









DOMINGO ENTRE EL ALGARS Y EL ESTRETS
La madrugada del domingo nos regala un cielo frío y estrellado. Con las primeras luces, desde Arnes se abre un panorama muy distinto al del día anterior. La atmósfera brilla azul y las Roques de Benet rompen el horizonte con sus paredes de conglomerado izándose cientos de metros sobre la aparente llanura.
La ruta de hoy nos lleva en dirección contraria. Sergi no puede acompañarnos, así que nos ha dibujado un track a medida para que visitemos otros tres pueblos, rodemos a orillas del río Algars y regresemos por el espectacular desfiladero de los Estrets d'Arnes, evitando el vadeo de algún que otro barranco que "con las lluvias de estos días, seguro que está complicado".
Por carreterillas que serpentean entre campos de almendros y muros de piedra seca, nos plantamos en Lledó d'Algars –Lledó–, uno de esos pueblos de intrincado callejero en los que el coche de Google Maps todavía no ha osado entrar. Subiendo por la calle Eras –sí, también aquí–, topamos con la iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XIV. En su sólida fachada de sillería conviven una portada gótica, un gran ventanal apuntado, un torreón octogonal, una espadaña como campanario y un reloj de esfera blanca y números romanos.
Poco más allá, en Arenys de Lledó –Arens de Lledó–, comprobamos que la iglesia de Santa María, construida en el mismo periodo, guarda un asombroso parecido hasta que una voz observadora y poetisa apostilla: "igual pero diferente; aquí el ventanal lo pusieron en la pared de poniente".
Tras asomarnos al balcón natural sobre el río Algars, tomamos el viejo camino a Horta de Sant Joan, que espera en lo alto. Cuando llegamos los últimos, Ernesto desenfunda la navaja y empieza a repartir rodajas de chorizo, dando color extra a la mañana.
La segunda mitad de la ruta empieza con la ascensión suave y progresiva hacia el mirador de las Roques de Benet y el Coll de Blanco. La pista repta hacia lo agreste, entre verticales paredes de roca gris, pinares y antiguos bancales que ayudan a comprender hasta dónde ha llegado la huella del hombre.
Se acerca el final y se intuye un sonado redoble. Una rápida bajada por pista nos sumerge en la zona más técnica de la excursión. El camino, juguetón y valiente, se abre paso a través de las imponentes murallas de roca caliza de los Estrets d'Arnes, haciendo equilibrios sobre las aguas cristalinas del barranco y sus tentadoras pozas. Imposible imaginar mejor colofón.
MAPA & TRACK GPS
GUÍA PRÁCTICA
→ DURACIÓN Ideal para 2 días.
→ ÉPOCA IDEAL Las estaciones más indicadas son la primavera y el otoño.
→ TERRENO Las rutas combinan caminos, pistas y carreteras poco transitadas. El único sector de sendero destacable es el de los Estrets d'Arnes.
→ BICI IDEAL A priori, la de gravel, aunque en el tramo de sendero de los Estrets d'Arnes no habría ido mal una mountain bike.
→ AGUA Hay fuentes conectadas a la red en todos los pueblos por los que pasamos.
→ COMER Y DORMIR Existe una variada y amplia oferta de alojamientos y restaurantes. En esta ocasión dormimos en el camping Els Ports, en Arnes.
→ RUTAS PARA TODOS La web de Wild Track Matarranya propone, de forma detallada y gratuita, itinerarios de todo tipo y para toda clase de ciclistas: familias, gravel, carretera, XC, all-mountain, enduro...
→ CÓMO LLEGAR Ambas rutas comienzan y acaban en Arnes, Tarragona.
→ ENCANTARÁ… A ciclistas con espíritu excursionista y ganas de explorar la comarca del Matarranya más allá de la vía verde.
→ CONTRAINDICADA PARA… Partidarios de repetir siempre la misma ruta.